Huawei y Qualcomm abrieron una nueva etapa en su relación tecnológica: anunciaron este lunes 5 de octubre un acuerdo de licencias cruzadas que abarca 5G, inteligencia artificial, computación y redes. El entendimiento también contempla que Qualcomm compre determinadas patentes de Huawei en Estados Unidos. La operación todavía debe recibir las autorizaciones regulatorias necesarias para concretarse, según los comunicados publicados por ambas compañías.

El anuncio reúne dos movimientos distintos. Por un lado, cada empresa habilitará a la otra a utilizar tecnologías comprendidas en sus respectivas carteras de patentes, bajo las condiciones pactadas. Por otro, Qualcomm adquirirá un conjunto de patentes estadounidenses de Huawei vinculadas con computación, IA, redes y otras áreas. Las empresas describieron la duración como plurianual, pero no informaron el número exacto de años, el precio ni el listado de patentes que cambiarán de manos.

Esa distinción importa para entender el alcance de la novedad. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual explica que una licencia autoriza el uso de una invención en condiciones, territorios y plazos acordados; no equivale necesariamente a transferir su propiedad. En una licencia cruzada, las autorizaciones circulan en ambas direcciones. En este caso, además de ese intercambio, el comunicado incorpora una compra específica de derechos por parte de Qualcomm.

Los dos grupos encuadraron el acuerdo en los principios conocidos como FRAND, sigla inglesa de condiciones justas, razonables y no discriminatorias. La OMPI señala que ese esquema busca equilibrar la recuperación de inversiones de quienes desarrollan tecnologías con el acceso de las empresas que las implementan. Es especialmente relevante para las patentes esenciales de estándares: invenciones necesarias para aplicar una norma tecnológica que permite la compatibilidad y el funcionamiento conjunto de productos de diferentes fabricantes.

Desde Huawei, su responsable de propiedad intelectual, Alan Fan, vinculó el convenio con la inversión sostenida en investigación y con las contribuciones de la compañía a los estándares 4G y 5G. John Han, vicepresidente ejecutivo y gerente general de Qualcomm Technology Licensing, destacó a su vez el programa de licencias de patentes esenciales 5G de su empresa. Ambos expresaron un reconocimiento al desarrollo tecnológico de la contraparte; esas valoraciones forman parte de la presentación empresarial del acuerdo.

La dimensión de ese negocio aparece en los datos que Huawei publica sobre su propiedad intelectual. La compañía informa que, al cierre de 2025, tenía más de 165.000 patentes activas a escala mundial, entre ellas más de 30.000 concedidas en Estados Unidos y unas 20.000 en Europa. También señala que en las últimas dos décadas celebró más de 260 acuerdos de licencias con empresas de tecnologías de la información y las comunicaciones de distintos mercados.

Su informe anual de 2025 ubica el gasto en investigación y desarrollo en 192.300 millones de yuanes, equivalentes al 21,8% de sus ingresos de ese ejercicio. Al 31 de diciembre, unas 114.000 personas trabajaban en investigación y desarrollo, el 53,7% de su plantilla. Son cifras del conjunto de Huawei: el anuncio de este lunes no desagrega cuánto de esa inversión corresponde a las tecnologías incluidas en la operación con Qualcomm.

Qualcomm, por su parte, distingue su actividad de licencias, reunida en Qualcomm Incorporated, de los negocios de productos y servicios que desarrolla Qualcomm Technologies y sus subsidiarias. El convenio comunicado se concentra en propiedad intelectual; no detalla nuevos dispositivos ni un suministro de procesadores. El próximo paso expresamente previsto es la obtención de las aprobaciones regulatorias. Hasta entonces, la compra anunciada no puede presentarse como una transferencia ya completada.