Una investigación de Huntress alertó sobre archivos que se ofrecen como supuestas copias filtradas de GTA VI y contienen herramientas para robar información o controlar equipos a distancia.
Los paquetes analizados incluyen imágenes de disco de más de 100 gigabytes. El tamaño busca dar apariencia de legitimidad, aunque el componente malicioso ocupa una parte pequeña del archivo.
Según la información difundida, se detectaron troyanos de acceso remoto, programas de robo de credenciales y ransomware. Algunos instaladores muestran errores de licencia para disimular que el juego no funciona.
Las copias circulan por páginas, foros y servicios de intercambio. La empresa de seguridad no precisó una cantidad total de afectados.
El hallazgo describe una campaña de engaño que aprovecha la expectativa por el lanzamiento. La procedencia de un archivo y su apariencia no acreditan que sea una versión legítima del juego; las descargas deben contrastarse con los canales oficiales del desarrollador.




