El equipo de inteligencia de amenazas de Google describió operaciones en las que atacantes utilizaron agentes de inteligencia artificial para reducir los tiempos de una intrusión informática.
La cobertura del informe menciona un caso en el que, tras comprometer recursos en la nube, los responsables planificaron y ejecutaron el robo de miles de credenciales en menos de seis horas.
El análisis también señala usos de IA para reconocimiento, elaboración de mensajes engañosos y modificación de programas maliciosos. Su preocupación central es la velocidad con la que pueden encadenarse tareas antes realizadas de manera más manual.
Las conclusiones corresponden a incidentes examinados por el equipo y no prueban que cualquier sistema pueda ser vulnerado en ese plazo. Tampoco permiten atribuir todos los ataques actuales a procesos completamente autónomos.
El reporte agrega atención sobre herramientas y componentes de software distribuidos a terceros, por su capacidad de extender una intrusión a otras organizaciones.




