El río Paraná mostró esta semana las mayores alturas de los últimos doce meses en varios puntos de Corrientes. En Itatí, una de las localidades seguidas con atención, Prefectura Naval Argentina consignó 5,15 metros el lunes. Para este miércoles otros registros difundidos en la cobertura ubicaban la altura alrededor de 5,17 a 5,19 metros, según el organismo y el momento de medición. La tendencia ascendente empezó a modificar áreas costeras, aunque los valores citados todavía permanecen por debajo de la cota formal de alerta de ese puerto, fijada en 6,80 metros.
La comparación temporal permite dimensionar el cambio: el 5 de julio se habían informado 4,04 metros en Itatí y el 25 de diciembre de 2025, 4,28 metros. La marca actual supera esos antecedentes recientes, sin que eso permita equipararla a una inundación generalizada. El nivel del agua varía entre localidades y también puede variar entre reportes de distintas horas; por eso es importante identificar puerto, fecha y fuente antes de comparar números.
En Corrientes capital se consignaron 4,48 metros, frente a una cota de alerta de 6,50. Paso de la Patria registró 4,63 metros y Bella Vista 4,41, con umbrales de 6,50 y 6 metros, respectivamente. En Empedrado se informaron 4,12 metros ante una cota de 6,50. Goya concentraba especial seguimiento: allí se habían medido 4,09 metros y la alerta está establecida en 5,20, una separación de 1,11 metros al momento del reporte. Esquina aparecía con 3,36 metros y un umbral de 5.
La Prefectura mantenía el monitoreo de la ribera y, de acuerdo con los puntos relevados en la información disponible, no había familias evacuadas. La ausencia de evacuaciones no elimina los efectos puntuales sobre zonas bajas, espacios recreativos o accesos a la costa. Cada municipio y organismo de emergencia deberá evaluar su territorio de acuerdo con la evolución de las mediciones y del tiempo.
El contexto climático incluye la perspectiva de condiciones de El Niño, un patrón asociado en la región con cambios en las precipitaciones. La relación entre una fase climática de escala continental y una crecida concreta requiere cautela: las alturas actuales son mediciones locales, mientras que los pronósticos estacionales expresan escenarios y probabilidades. No se puede atribuir automáticamente cada variación del río a un solo fenómeno meteorológico ni anticipar evacuaciones sin alertas operativas.
Por ahora, el dato de servicio es seguir las alturas portuarias actualizadas y las indicaciones locales, en particular en las zonas ribereñas más expuestas. La diferencia entre el registro de Goya y su umbral es menor que en otros puertos citados, mientras que Itatí presenta la marca más alta de su último año. Los próximos partes mostrarán si la tendencia continúa, se estabiliza o retrocede.
Las cotas de alerta son referencias operativas propias de cada puerto. Por eso el número absoluto más alto no indica necesariamente cuál localidad está más cerca de una situación crítica: hay que restarlo del umbral correspondiente y considerar las características de la costa. En la serie informada, Goya tenía una separación menor respecto de su nivel de alerta que Itatí, aun cuando la medición de Itatí era más elevada. También importa si el agua sube de forma sostenida o si hay cambios de viento y caudal aguas arriba. Los datos publicados representan una fotografía temporal de un sistema fluvial que requiere seguimiento continuo. Prefectura y autoridades locales deberán actualizar la información si la tendencia cambia; ninguna de las alturas citadas habilita por sí sola a anunciar un operativo de evacuación general.




