El Instituto de Tecnología Nuclear Dan Beninson entregó diplomas a 17 nuevos egresados y alcanzó los 308 graduados desde su creación, según informó este miércoles la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). La colación se realizó en el marco de los veinte años de la institución, que depende de la CNEA y de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).
La promoción abarca formación técnica, ingeniería y posgrados ligados a diferentes aplicaciones de la tecnología nuclear. Tres completaron Ingeniería Nuclear con Orientación en Aplicaciones, mientras que los demás finalizaron tecnicaturas, especializaciones y doctorados.
Seis egresados terminaron la Especialización en Reactores Nucleares y su Ciclo de Combustible; uno, la Especialización en Física de la Radioterapia; y otro, la Especialización en Radioquímica y Aplicaciones Nucleares. A ellos se sumaron cuatro graduados de la Tecnicatura Universitaria en Aplicaciones Nucleares y las dos nuevas doctoras que completan el total informado.
Una doble titulación por primera vez
Mariel Valeriano y Bárbara Marcaccio obtuvieron los títulos de doctorado en Tecnología Nuclear del Dan Beninson y de doctorado en Física de la Universidad de Pavía, en Italia. La CNEA destacó que es la primera vez que egresadas del instituto reciben esa doble titulación internacional, un resultado de la cooperación entre las instituciones académicas.
La ceremonia contó con la presencia del rector de la UNSAM, autoridades actuales y anteriores del instituto, docentes, estudiantes, familiares y graduados. La CNEA dio a conocer el balance de la colación este miércoles, sin precisar en su comunicación la fecha de la ceremonia.
El Dan Beninson fue creado en 2006 mediante un acuerdo entre la universidad y la CNEA. Su sede está en el Centro Atómico Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires, y su oferta va desde el pregrado hasta el doctorado. La formación combina contenidos teóricos con actividades apoyadas en los laboratorios y las instalaciones de la Comisión.
Aplicaciones más allá de la electricidad
Los títulos de esta promoción permiten ver que la educación nuclear no se limita a la operación de centrales eléctricas. Las especializaciones incluyen el ciclo del combustible, la radioquímica y la física de la radioterapia, además de una carrera técnica y de ingeniería. La CNEA sitúa esas capacidades en tres grandes campos de aplicación: energía, salud e industria.
El instituto integra la estructura de formación universitaria de la Comisión junto con el Balseiro y el Sabato. Cada uno está vinculado con un centro atómico y con una universidad nacional. El Balseiro tiene sede en Bariloche y dependencia académica de la Universidad Nacional de Cuyo; el Sabato funciona en el Centro Atómico Constituyentes y desarrolla formación en materiales.
En ese esquema, el Dan Beninson concentra su propuesta en las aplicaciones de la tecnología nuclear. La información institucional de la CNEA destaca que sus equipos docentes se nutren de científicos y tecnólogos que trabajan en los centros atómicos, una relación que articula la enseñanza con instalaciones y experiencia técnica.
La colación de su vigésimo aniversario dejó así un nuevo paso en ese recorrido académico: una promoción con formación en reactores, radioquímica y radioterapia, junto con las primeras dobles titulaciones doctorales con Pavía.




