Curiosity volvió a concentrar su trabajo en el laboratorio que lleva dentro del vehículo: la NASA informó el 5 de octubre que el análisis de una muestra de la perforación Basque Lakes pasó a una nueva etapa. El equipo cerró las mediciones mineralógicas de CheMin y preparó el conjunto de instrumentos SAM para estudiar sus componentes volátiles. La decisión de realizar otro examen con espectrometría de masas dependerá de los resultados, por lo que todavía no hay un nuevo hallazgo químico anunciado.

La actualización corresponde al programa de trabajo de los soles 5029 a 5035, la forma en que la misión cuenta los días marcianos. Michelle Minitti, investigadora principal adjunta de la cámara MAHLI, explicó que los datos obtenidos por CheMin fueron determinantes para decidir que la muestra merecía una evaluación con SAM. El paso siguiente utiliza el espectrómetro láser sintonizable, conocido como TLS, para medir los materiales volátiles presentes.

Ese recorrido permite distinguir dos preguntas diferentes sobre una misma roca. CheMin identifica minerales y mide sus proporciones mediante difracción de rayos X; SAM reúne herramientas para examinar compuestos y gases. No se trata de observar solamente el color de una superficie: el vehículo procesa material y combina mediciones para reconstruir sus características. La NASA no difundió en esta actualización una composición definitiva de Basque Lakes ni confirmó la continuación del análisis adicional.

El trabajo tiene un costo operativo concreto. Los ensayos de laboratorio consumen una parte importante de la energía disponible cada día, de modo que durante las campañas de perforación otros instrumentos reducen su actividad. La misión prioriza esas mediciones por la información que pueden aportar sobre la muestra. La energía restante se utiliza para documentar el entorno y mantener la vigilancia ambiental, en lugar de suspender por completo las observaciones del paisaje.

Con la cámara Mastcam, el equipo obtuvo un mosaico de 360 grados para situar la perforación dentro de su contexto geológico. Las imágenes en color y su mayor resolución respecto de la cámara de navegación también permitieron orientar nuevas observaciones de estructuras cercanas. La cámara de alta resolución de ChemCam apuntó, además, a una elevación denominada Cordillera. Así, el examen del material extraído se acompaña con registros de las formaciones que lo rodean.

Otra parte del programa previó combinar Mastcam y Navcam en una serie de siete observaciones fotométricas distribuidas en horarios fijos. Su objetivo es evaluar cómo cambian las características espectrales que se observan cuando varía el ángulo de iluminación solar. Comprender ese efecto ayuda a interpretar tanto las fotografías tomadas desde el suelo como las obtenidas por cámaras en órbita, sin atribuir automáticamente cada diferencia visual a un cambio en la composición.

ChemCam también reunió datos químicos del interior de la perforación, de ondulaciones de arena llamadas French Creek y de fragmentos grises sueltos identificados como Wooley y Fireside. La procedencia de estos últimos continúa sin determinarse. Mientras tanto, los instrumentos ambientales mantuvieron mediciones regulares y las cámaras siguieron el polvo atmosférico, las nubes y la actividad de remolinos. El panorama combina, por lo tanto, análisis de una muestra concreta con seguimiento del ambiente marciano.

La fotografía difundida con el informe muestra el sitio de Basque Lakes y fue tomada por la cámara de navegación izquierda el 24 de septiembre de 2026; no corresponde al día de publicación. El avance comunicado es una etapa de investigación, con decisiones todavía abiertas. Los resultados del TLS serán los que orienten al equipo sobre la conveniencia de profundizar el estudio con el espectrómetro de masas.