Un estudio de investigadores de China y Suecia encontró que unas pocas celdas más deterioradas pueden limitar la vida útil de una batería completa de vehículo eléctrico.

El análisis utilizó datos de automóviles y autobuses durante más de tres años. Comparó señales de corriente, voltaje y temperatura para estudiar diferencias de envejecimiento entre las celdas.

Según los resultados difundidos, al retirarse los paquetes quedaba sin aprovechar alrededor del 19,3% de sus recursos energéticos potenciales en automóviles y del 27,1% en autobuses. No se trata de una pérdida fija por cada carga ni de una proporción aplicable a cualquier modelo.

Los investigadores relacionan el problema con diferencias de capacidad y resistencia interna. Proponen mejorar fabricación, agrupamiento y gestión térmica para reducir ese efecto.

El trabajo fue publicado en Nature Energy. Sus conclusiones describen la muestra analizada y no autorizan a modificar por cuenta propia sistemas de baterías de alta tensión.