Quienes planean salir del país con un perro o un gato deben gestionar el Certificado Veterinario Internacional (CVI) y revisar primero las exigencias del destino. El SENASA difundió el 15 de octubre una guía que distingue los trámites digitales de los presenciales y explica qué documentación preparar para evitar demoras antes del viaje.

La información es útil para organizar una salida, pero no anuncia una obligación creada ese día: ordena los pasos de un procedimiento sanitario existente. El certificado lo emite el organismo argentino para acreditar que el animal cumple los requisitos solicitados por el país al que ingresará. Es individual: corresponde tramitar uno por cada mascota.

El punto de partida es consultar el destino en el portal oficial de mascotas del SENASA. Allí figuran las condiciones y los costos aplicables. Con esa información, el responsable debe acudir a un veterinario para reunir los certificados y cumplir los plazos que correspondan, incluida la documentación antirrábica y el certificado de salud. Prepararlos sin considerar esas fechas puede dejar documentos fuera de vigencia al momento de viajar.

Para Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay existe una modalidad completamente digital. También está disponible para el tránsito austral hacia Tierra del Fuego a través de Chile. Según el organismo, esos cuatro países concentran alrededor del 90% de la demanda durante la temporada alta. En esos casos se carga la documentación requerida, se realiza el pago y, una vez aprobada la gestión, se recibe el CVI por correo electrónico para descargarlo e imprimirlo.

Esa modalidad no exige concurrir a una oficina del SENASA ni llevar al animal. Tampoco requiere contratar un intermediario. El sistema admite solicitudes durante las 24 horas, pero la revisión se realiza en días hábiles. Por eso, poder iniciar el trámite un fin de semana no significa que se resuelva en ese mismo momento.

La guía específica del CVI digital advierte otro punto importante: si la documentación contiene errores y debe volver a presentarse, el plazo de revisión de 72 horas se cuenta nuevamente desde la nueva carga. Antes de enviar conviene comprobar que los archivos sean legibles y que los datos del animal, la persona responsable y el destino coincidan en toda la documentación.

Para los demás destinos, la gestión requiere un turno a través del Sistema Mascotas. Puede solicitarse hasta 30 días antes de la fecha del viaje. En la plataforma se incorporan los datos del responsable, del animal y del país de destino, se elige la oficina y la modalidad disponible, y se abona antes de concurrir.

El día del turno deben llevarse los documentos originales y sus copias, junto con el número de precertificado. El SENASA aclara que no hace falta presentar físicamente a la mascota para esa instancia. También recomienda elegir una sola modalidad de tramitación, en lugar de iniciar gestiones paralelas para el mismo viaje.

Al salir, el viajero debe llevar el CVI y el certificado antirrábico original. Los requisitos y la vigencia deben comprobarse para el itinerario concreto: no corresponde suponer que una condición válida para un destino se extiende automáticamente a todos los países o a cualquier regreso.

Para resolver dudas antes de cargar datos o reservar un turno, el organismo mantiene el correo responde@senasa.gob.ar y el WhatsApp +54 11 3585-9810. La revisión anticipada del destino y de los certificados es el primer paso para elegir el trámite correcto y llegar a la fecha de salida con la documentación completa.