La Agencia Espacial Europea difundió este miércoles 14 de octubre una nueva imagen de Amazonis Mensa, una formación de Marte cuya superficie conserva señales de antiguos flujos de lava y de erosión por el viento. El registro fue captado por la cámara estéreo de alta resolución de Mars Express el 14 de junio de 2026. La publicación permite observar cómo distintos procesos modificaron una misma región a lo largo de la historia del planeta.

Amazonis Mensa se eleva hasta tres kilómetros sobre las llanuras que la rodean. Está acompañada por otras dos grandes estructuras, Gordii Dorsum hacia el este y Eumenides Dorsum hacia el oeste. Sus formas alargadas pierden altura en dirección a las tierras bajas. La nueva vista se concentra en un sector próximo al ecuador marciano, donde las tierras altas de Daedalia Planum se aproximan a la llanura de Amazonis Planitia.

El terreno presenta superficies de aspecto diferente. Algunas zonas tienen numerosos cráteres de impacto; otras son más lisas y cubren parcialmente estructuras anteriores. Según la interpretación presentada por la ESA, ese material corresponde probablemente a antiguos flujos de lava. La superposición ayuda a reconstruir el orden de los procesos: algunos cráteres ya existían cuando el material que hoy los recubre ocupó sus depresiones.

La Universidad Libre de Berlín, que elaboró los productos visuales a partir de los datos de la cámara, describe un cráter del que apenas queda visible parte del borde y otros que conservan rellenos parciales. También identifica un valle de aproximadamente 50 kilómetros de longitud y un canal más angosto en sus cercanías. El equipo vincula el material liso con el período Hespérico, situado aproximadamente entre 3.700 y 2.900 millones de años atrás. Es una interpretación geológica de esas formas, no una observación de lava circulando actualmente.

El viento dejó otro conjunto de marcas. A ambos lados de la formación aparecen crestas alargadas llamadas yardangs, que se producen cuando partículas de arena transportadas por el aire desgastan materiales de la superficie. Las orientaciones diferentes de esas crestas indican que no actuó una única dirección de viento. El relieve de Amazonis Mensa también influye sobre la circulación y ayuda a explicar los patrones visibles alrededor de la estructura.

El análisis de Berlín incluye depresiones con forma de media luna, conocidas como blowouts. Se originan cuando el viento retira material de un depósito y lo desplaza hacia otra zona. Si encuentra un obstáculo más resistente, el flujo puede rodearlo, intensificar el desgaste y dejar una cavidad. La presencia conjunta de crestas y depresiones permite estudiar cómo un ambiente con una atmósfera mucho más tenue que la terrestre sigue modelando el paisaje.

La imagen fue obtenida durante la órbita 28.328 de Mars Express, con una resolución aproximada de 24 metros por píxel. La vista en color combina el canal que apunta perpendicularmente hacia la superficie con los canales de color de la cámara. Otros productos del mismo registro utilizan modelos digitales del terreno para representar alturas o generar perspectivas. Esos procedimientos permiten distinguir una fotografía orbital procesada de una vista tridimensional calculada a partir de los datos.

La cámara HRSC fue desarrollada y es operada por el Centro Aeroespacial Alemán, DLR. Su capacidad estéreo permite construir modelos de elevación y analizar la relación entre formas, alturas y materiales. Forma parte de una misión que también utiliza instrumentos para estudiar minerales, atmósfera y subsuelo. Mars Express fue lanzada en junio de 2003, llegó a Marte en diciembre de ese año y comenzó sus operaciones científicas en 2004.

Junto con la imagen principal, el equipo puso a disposición un mapa de contexto, vistas en perspectiva, un modelo de terreno coloreado por altura y una versión para observar relieve con anteojos de dos colores. Ese conjunto ofrece distintas maneras de examinar la misma región y de seguir las huellas que dejaron el vulcanismo y el viento.