La NASA completó el vuelo de CORSAIR/WASP, una carga científica destinada a estudiar la corona del Sol, y cerró su campaña de globos de otoño en Fort Sumner, Nuevo México. La misión despegó el 5 de octubre y permaneció en vuelo durante ocho horas y 28 minutos, según el balance difundido este martes por la agencia estadounidense.
El globo alcanzó una altitud de aproximadamente 102.000 pies, equivalente a unos 31 kilómetros. El lanzamiento se realizó a las 7.30 de la mañana, hora local de montaña. La prueba busca demostrar las capacidades del instrumental de cara a una posible misión futura en la Antártida que permita seguir al Sol durante una rotación completa, un período de al menos 27 días. Ese proyecto continúa presentado como una posibilidad: el vuelo concluido no equivale a la aprobación de esa expedición.
La operación fue un nuevo intento después del lanzamiento interrumpido del 19 de septiembre. En su informe del día 25, la NASA explicó que la góndola había golpeado el suelo poco después del despegue. Los operadores permitieron que ascendiera hasta una altura suficiente para desplegar el paracaídas y terminaron el vuelo. La agencia informó que no hubo heridos ni daños a las instalaciones y que el episodio sería investigado como una anomalía técnica.
Ese antecedente obligó al equipo a evaluar la reparación y la posibilidad de volver a lanzar la carga dentro de la misma campaña. El informe de septiembre también señalaba que los vientos en altura, afectados por el huracán Polo, condicionaban las oportunidades de salida. La confirmación de esta semana resuelve el estado de aquella misión pendiente y precisa cuánto duró su regreso al aire, sin anticipar resultados científicos que todavía no fueron publicados.
WASP es el sistema que orienta los instrumentos durante el vuelo. Su nombre corresponde a Wallops Arc Second Pointer y su función consiste en mantenerlos apuntados con una precisión inferior a un segundo de arco. Se trata de precisión angular: resulta decisiva cuando un instrumento debe observar un objetivo mientras está suspendido de una plataforma que se mueve.
El desarrollo fue concebido por la instalación Wallops como una plataforma flexible y estandarizada capaz de admitir distintas cargas científicas. La documentación técnica divulgada en 2014 explica que una de sus ventajas es evitar que cada equipo tenga que crear desde cero su propio mecanismo de orientación. También señala la dificultad particular de seguir objetos planetarios que cambian de posición respecto de las estrellas de fondo. CORSAIR utiliza esa capacidad para su investigación solar.
La campaña de 2026 había sido anunciada en agosto con seis vuelos previstos y una combinación de experimentos, demostraciones tecnológicas y desarrollos estudiantiles. Entre sus objetivos figuraba la vigésima participación de la plataforma High-Altitude Student Platform, con 17 equipos de estudiantes. El programa también contemplaba cargas secundarias que permiten ensayar instrumentos durante los vuelos antes de incorporarlos a futuras misiones.
Los globos empleados en esta campaña son de presión cero: disponen de conductos que permiten liberar gas y evitar que crezca la diferencia de presión interior durante el ascenso. La NASA los describe como una opción robusta para vuelos domésticos cortos. Wallops administra el programa, mientras la instalación Columbia aporta planificación, ingeniería y operaciones de campo a través de Peraton. En conjunto, el programa científico sostiene un promedio de diez a quince vuelos por año desde diferentes lugares del mundo. El cierre de Fort Sumner suma ahora una prueba concreta para evaluar el futuro de CORSAIR.




