Seis integrantes de las Fuerzas Armadas argentinas participaron en Estados Unidos de un ejercicio para responder a ataques informáticos sobre una infraestructura eléctrica simulada vinculada con un aeropuerto. El Estado Mayor Conjunto difundió este miércoles el balance de la presencia nacional en Cyber Dawg 2026. Las actividades se desarrollaron del 21 al 25 de septiembre en Augusta, Georgia: la comunicación es nueva, mientras que el entrenamiento ocurrió durante la última semana completa del mes pasado.
La delegación pertenecía al Comando Conjunto de Ciberdefensa y estuvo encabezada por el general de brigada Luis Pablo Guimpel. Según el informe argentino, participó por invitación del Departamento de Defensa estadounidense y se integró a equipos defensivos multinacionales. Sus miembros desempeñaron tareas de conducción y de análisis durante una semana de trabajo. La actividad se realizó en el Georgia Cyber Center, de la Universidad de Augusta, un espacio dedicado a la formación y cooperación en ciberseguridad.
El escenario fue un Cyber Range, un entorno preparado para practicar respuestas ante incidentes. En esta edición reprodujo los sistemas de control de una infraestructura eléctrica crítica relacionada con la operación aeroportuaria. El parte argentino señala que se utilizó tráfico real de internet y que los escenarios de ataque evolucionaban en tiempo real. La combinación buscó someter a los participantes a condiciones operativas exigentes dentro de una simulación, sin que el comunicado informe una interrupción efectiva de servicios públicos.
Los organizadores fueron la Oficina de Seguridad de la Información de la Autoridad de Tecnología de Georgia y el Departamento de Defensa de ese estado. La convocatoria oficial estadounidense confirma las mismas fechas y describe un ejercicio práctico de una semana. Su programa reúne detección de incidentes, investigación de amenazas, análisis de registros y validación de alertas. También incluye intercambio de información y decisiones de equipo bajo presión, aspectos que acompañan la preparación técnica.
Durante la simulación, los grupos debían vigilar sistemas, investigar señales de posibles intrusiones y defender redes preparadas para el entrenamiento. La búsqueda de amenazas y el análisis forense formaban parte del programa, junto con reuniones operativas y coordinación entre participantes. El propósito anunciado por la organización es mejorar capacidades de respuesta que puedan emplearse después en los ámbitos de trabajo de cada equipo. Es una finalidad de capacitación, no una medición pública de la seguridad de las redes argentinas.
La convocatoria de Georgia incluye organismos estatales y locales, unidades militares, profesionales de países aliados y especialistas del sector privado que brindan apoyo técnico. El documento menciona a más de 20 agencias estatales dentro del universo convocado, pero no ofrece en esa página un total final de asistentes a la edición 2026. El informe argentino no presenta una evaluación final comparativa de las delegaciones ni un porcentaje general de ataques neutralizados.
El Estado Mayor Conjunto encuadró la participación en la cooperación de defensa entre Argentina y Estados Unidos. Señaló que la experiencia sirvió para contrastar procedimientos, incorporar lecciones y trabajar con fuerzas y organismos aliados. Ese balance corresponde a la valoración oficial de la delegación. El comunicado no detalla nuevas adquisiciones, contratos de tecnología ni cambios en la organización del sistema nacional de ciberdefensa derivados del ejercicio.
La experiencia pone el foco en una dimensión concreta de la protección digital: coordinar a las personas que detectan un problema, analizan sus señales y deciden cómo responder. En sistemas donde las tecnologías de control y los servicios esenciales están relacionados, esos procedimientos requieren práctica conjunta. Cyber Dawg ofreció un entorno de ensayo para esa coordinación y la participación argentina quedó documentada con la publicación del balance y las fotografías del entrenamiento.




