Schneider Electric puso sobre la mesa US$22.600 millones para quedarse con PTC y ampliar su negocio de software industrial. El grupo francés y la compañía estadounidense anunciaron este lunes 5 de octubre un acuerdo definitivo de compra en efectivo, a US$205 por acción. La operación todavía no está cerrada: las empresas prevén completarla hacia el tercer trimestre de 2027, después de obtener las autorizaciones y el respaldo de los accionistas correspondientes.

La cifra anunciada corresponde al valor del capital accionario de PTC. El valor empresarial implícito asciende a US$23.700 millones, una magnitud distinta que incorpora otros componentes de la estructura financiera. La oferta representa una prima del 42,3% respecto del último precio de cierre y del 46,1% sobre el promedio ponderado de las 30 ruedas anteriores. Ambos directorios aprobaron el acuerdo por unanimidad, según el comunicado regulatorio difundido por las compañías.

El movimiento apunta a conectar dos partes del trabajo industrial que suelen presentarse por separado: el diseño de un producto y su funcionamiento durante años en una fábrica o instalación. PTC aporta herramientas para crear modelos, administrar información de ingeniería y acompañar el ciclo de vida de los productos. Schneider busca sumar esas capacidades a su actividad en energía, automatización y programas para operar instalaciones, con la inteligencia artificial como parte central de la integración propuesta.

En la presentación a inversores, el director ejecutivo Olivier Blum sostuvo que la combinación permitiría vincular los datos de diseño con los de operación. Explicó que la intención es construir un sistema abierto e interoperable, capaz de trabajar también con tecnologías de otros proveedores. No presentó esa integración como una capacidad terminada: describió la estrategia que el grupo espera desarrollar con PTC, AVEVA y la adquisición anunciada de Cognite, que también continúa pendiente de cierre.

PTC tiene su sede en Boston y trabaja con más de 30.000 clientes en todo el mundo. Sus programas abarcan desde el diseño asistido por computadora hasta la gestión de información sobre mantenimiento y servicio. En su conducción está Neil Barua, quien asumió como director ejecutivo en febrero de 2024 después de encabezar ServiceMax. Esa empresa pasó a formar parte de PTC en enero de 2023; Barua primero quedó al frente del negocio de gestión del ciclo de servicio y luego llegó a la conducción general.

La apuesta exigirá una combinación de capital y endeudamiento. Schneider comunicó que prevé obtener entre 5.000 y 6.000 millones de euros mediante una emisión de acciones y entre 16.000 y 17.000 millones mediante nueva deuda. MT Newswires informó que el grupo proyecta ahorros anuales de costos por 250 millones de euros hacia el tercer año y oportunidades adicionales de ingresos por unos 800 millones. Son estimaciones empresariales, no resultados ya alcanzados ni recursos que puedan darse por cobrados.

La escala del acuerdo también abre una etapa de controles. Durante la conferencia, Blum confirmó que deberán atravesar la revisión del comité estadounidense que examina inversiones extranjeras, conocido como CFIUS. La dirección dijo tener experiencia en esos procesos, pero reconoció que no puede anticipar su resultado. También falta que una mayoría de las acciones de PTC respalde la fusión en una reunión extraordinaria.

El calendario inmediato incluye otra fecha confirmada: Schneider adelantará al 16 de octubre la difusión de sus ingresos del tercer trimestre. Mientras tanto, el anuncio cambia el mapa de sus planes de expansión, pero no convierte a PTC en una filial desde este lunes. Hasta que se cumplan las condiciones pendientes, la noticia es el acuerdo firmado y el precio ofrecido; la integración operativa sigue siendo el paso por concretar.