El Programa Provincial de Forestación 2026 prevé distribuir 8.500 árboles en San Juan, de los cuales 6.300 corresponden a los municipios. La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable informó el avance de las entregas, que también alcanzan a instituciones educativas, organizaciones sociales y clubes. Los ejemplares se destinan a ampliar y sostener el arbolado urbano, con proyectos que deben contemplar dónde serán plantados y cómo se garantizará su mantenimiento.

La asignación a los gobiernos locales crece respecto de los 3.300 árboles entregados en 2025. La diferencia es de 3.000 ejemplares, equivalente a un incremento cercano al 91%. La comparación corresponde exclusivamente al cupo municipal: los 8.500 anunciados para 2026 incluyen a otros destinatarios. Por eso, el total provincial y la cantidad reservada a las comunas describen alcances distintos del mismo programa.

La entrega se realizó en Capital, en el predio del punto limpio donde funciona el vivero municipal. Participaron el secretario de Ambiente, Federico Ríos, la intendenta Susana Laciar y representantes de las áreas ambientales de los departamentos. Ríos explicó que los municipios destinatarios presentaron planes de forestación que fueron evaluados por el equipo técnico de la Dirección de Arbolado Público antes de la distribución.

El trabajo no termina con el traslado de las plantas. Según la información difundida por Ambiente, cada municipio o institución debe identificar espacios adecuados, asegurar el riego y hacerse cargo de las tareas de mantenimiento. La Dirección de Arbolado Urbano brinda asistencia para evaluar las especies y las condiciones de implantación. Ese acompañamiento busca ajustar la elección de los árboles a las características de los lugares donde crecerán.

Ríos también anticipó una etapa de inspecciones. Una vez entregados los ejemplares, los equipos técnicos de la Secretaría revisarán el cumplimiento de los planes presentados por las jurisdicciones. La entrega y la plantación efectiva son pasos diferentes: el anuncio describe la distribución prevista y en marcha, pero no acredita que todos los árboles ya estén implantados. Tampoco informa un porcentaje de supervivencia ni una superficie nueva de cobertura vegetal.

Además de las comunas, la iniciativa incorpora escuelas, entidades como Rotary Club y clubes deportivos. Entre estos últimos, el funcionario mencionó a Lomas de Rivadavia. La participación de esas organizaciones amplía los lugares de intervención y suma responsables del cuidado posterior. El comunicado no presenta un listado con la cantidad asignada a cada institución ni un calendario completo de entregas por departamento.

El marco del programa es la Ley Provincial 946-L, que declara al arbolado público, los bosques permanentes y el monte nativo patrimonio provincial y bien social. Además, reconoce la participación de los habitantes en la conservación, el mejoramiento y la restauración de los recursos forestales. La norma propone que la forestación sea una política permanente, coordinada entre la Provincia, los municipios y otros sectores de la comunidad. También prevé promover viveros municipales, educativos y de organizaciones, y vincular la producción de los viveros estatales con la planificación del arbolado.

El anexo de esa ley organiza el manejo en tres etapas: un diagnóstico del espacio y los recursos disponibles, la elaboración del plan y su ejecución. El diagnóstico incluye inventariar los árboles existentes e identificar áreas donde es posible forestar. La propuesta contempla capacitación de trabajadores municipales, gestión y financiamiento. Para la distribución de este año, el próximo control anunciado será verificar en cada jurisdicción que los ejemplares recibidos se planten de acuerdo con el proyecto evaluado.