Qilimanjaro Quantum Tech anunció este miércoles 14 de octubre un primer cierre de financiamiento por 19,6 millones de euros para ampliar la fabricación de computadoras cuánticas. La empresa, con sede en Barcelona, recibió el respaldo de Indra Group y de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT). El objetivo es aumentar la capacidad de producción, desarrollar nuevas generaciones de chips y desplegar más sistemas en centros de investigación y empresas.

Indra participa con 10 millones de euros a través de IndraMind, mientras que la SETT aporta 9,6 millones. Este cierre forma parte de una ronda Serie A que todavía sigue abierta. Qilimanjaro prevé completarla durante el último trimestre de 2026, con la participación de Avançsa y otros inversores que ya acompañan a la compañía. Por eso, los 19,6 millones corresponden al tramo anunciado ahora, no al monto final de toda la operación.

La directora ejecutiva, Marta P. Estarellas, explicó en una entrevista con Cinco Días que la empresa busca reunir entre 40 y 50 millones de euros. El medio también informó que la entrada de Indra se instrumentó mediante un mecanismo convertible tras el cierre de la ronda. Esa meta de financiamiento sigue siendo una aspiración: no equivale a capital adicional ya conseguido ni permite establecer el porcentaje definitivo que tendrá cada inversor.

Fundada en 2019, Qilimanjaro surgió de tres instituciones: el Instituto de Física de Altas Energías, el Barcelona Supercomputing Center y la Universidad de Barcelona. Su actividad abarca el diseño de chips, los programas y los algoritmos necesarios para operarlos. También integra los equipos de refrigeración y la electrónica de control. El financiamiento público se canaliza mediante el PERTE Chip, un programa español para fortalecer la microelectrónica y los semiconductores, respaldado por fondos europeos Next Generation.

La empresa combina computación cuántica con cálculo clásico de alto rendimiento. En lugar de ofrecer una única tecnología para todos los problemas, reúne procesadores cuánticos digitales y analógicos en sistemas que pueden utilizar distintos métodos. Qilimanjaro informa que ya desplegó ocho sistemas y que cuenta con 80 empleados de más de 22 nacionalidades. Sus servicios incluyen equipos instalados en las sedes de clientes, acceso remoto mediante la plataforma SpeQtrum y asistencia para incorporar estas herramientas.

Uno de sus antecedentes es el trabajo con el Barcelona Supercomputing Center, donde funcionan tres sistemas de la compañía. El centro presentó el 28 de mayo su computadora EuroQCS-Spain, desarrollada por Qilimanjaro con Do It Now. El diseño del chip y el software se realizaron en España; la fabricación física del chip se encargó en Suecia. Esa instalación amplió la infraestructura MareNostrum Ona, que reúne dos computadoras cuánticas digitales y una analógica.

La diferencia está en cómo procesan la información. Según la explicación del BSC, los sistemas digitales utilizan secuencias de pasos y pulsos, mientras que el analógico trabaja mediante cambios continuos. Son enfoques complementarios para investigar problemas de simulación y optimización. Que exista una computadora instalada no significa que resuelva cualquier tarea mejor que una convencional: la elección depende del problema y de las capacidades de cada equipo.

Indra señaló que la alianza abre la posibilidad de desarrollar pruebas conjuntas e incorporar computación cuántica a su plataforma IndraMind. Entre las áreas previstas figuran la inteligencia artificial, la robótica y la simulación de materiales y sistemas complejos, con aplicaciones industriales, de seguridad y defensa. Estarellas también señaló a Cinco Días que la compañía buscará acelerar su expansión internacional, con especial interés en América y Asia.