La Comisión Europea reservó 65 millones de euros para sostener bases de datos y servicios de conocimiento que utilizan investigadores de biología y biotecnología. El paquete, anunciado el 6 de octubre dentro de Horizon Europe, busca asegurar el acceso a información sobre genes, proteínas y publicaciones científicas. El organismo advierte que una parte de esa infraestructura depende de fondos fragmentados y de corto plazo, una situación que dificulta su mantenimiento y la continuidad de los servicios.

La mayor asignación prevista corresponde a UniProt: 30 millones de euros para mantener y desarrollar información sobre proteínas y sus funciones. La acción involucrará a los socios europeos del consorcio, el Instituto Europeo de Bioinformática del Laboratorio Europeo de Biología Molecular, conocido como EMBL-EBI, y el Instituto Suizo de Bioinformática. El objetivo anunciado es preservar un recurso utilizado por la investigación biomédica y la biotecnología, sin presentar este financiamiento como el desarrollo de un medicamento concreto.

GENCODE tiene previstos otros 19 millones de euros. Este proyecto produce información de referencia sobre genes y está orientado a mejorar el conocimiento del genoma y de su relación con la salud y la enfermedad. Su sitio oficial explica que identifica y clasifica características de los genes humanos y de ratón con alta precisión, sobre la base de evidencia biológica, y publica esas anotaciones para la investigación biomédica. La acción financiada involucrará al EMBL-EBI y al Centro de Regulación Genómica, según el detalle difundido por la Comisión.

Una tercera línea contempla 8 millones de euros para Europe PMC, el servicio de acceso a literatura de ciencias de la vida y a los datos vinculados con esas publicaciones. El trabajo quedará a cargo del EMBL-EBI. La plataforma permite consultar artículos, prepublicaciones y otros documentos, además de seguir enlaces a datos, protocolos y materiales relacionados. Su descripción institucional destaca que está disponible gratuitamente y que conecta los trabajos científicos con recursos que ayudan a examinar la evidencia.

Esas tres partidas suman 57 millones de euros. Los 8 millones restantes se destinarán a una convocatoria abierta y competitiva para otros repositorios y servicios científicos. Esa vía busca atender necesidades de resiliencia y sostenibilidad más allá de las tres plataformas nombradas. El anuncio diferencia así los recursos identificados de antemano de una línea en la que otros proyectos deberán competir; no informa allí una nómina de beneficiarios para esa convocatoria adicional.

El estado del financiamiento también tiene un límite preciso. Los montos forman parte del programa de trabajo modificado, pero los acuerdos de subvención están sujetos a evaluación conforme a los procedimientos de Horizon Europe. La reserva presupuestaria no equivale, por sí sola, a fondos ya transferidos ni a resultados obtenidos. La Comisión señala que el apoyo cubrirá tareas científicas y técnicas especializadas, entre ellas mantener los servicios, revisar su contenido y responder al crecimiento del volumen de datos biológicos.

La información abierta es una pieza central de esa infraestructura. Europe PMC, por ejemplo, vincula publicaciones con datos de más de 40 bases biológicas, según su descripción del servicio. También relaciona versiones de prepublicaciones entre sí y con los artículos de revista cuando es posible. Esa organización facilita rastrear materiales y comparar evidencias, aunque el acceso a una publicación o a un conjunto de datos no reemplaza la evaluación científica de sus conclusiones.

El paquete se inscribe en las estrategias europeas de ciencias de la vida y de infraestructuras de investigación y tecnología, presentadas en 2025. La Comisión lo vincula con preocupaciones internacionales sobre la vulnerabilidad de recursos biológicos esenciales y plantea mantenerlos abiertos a investigadores de todo el mundo. El próximo paso es la evaluación de los acuerdos previstos y la convocatoria competitiva: la continuidad del conocimiento científico se convierte así en un destino específico del financiamiento anunciado.