La Plata fue sede de la creación de la Red Iberoamericana de Lenguaje Claro y Accesible, un espacio que reúne a instituciones de habla española y portuguesa para mejorar la comunicación con la ciudadanía. La declaración se firmó el viernes 2 de octubre, al concluir la tercera convención de la red panhispánica, organizada por la Suprema Corte bonaerense y la Real Academia Española.

Participaron de la firma la Secretaría General Iberoamericana, la Organización de Estados Iberoamericanos, la Red Panhispánica, la RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española. También se sumaron la Academia Argentina de Letras, las academias de Lisboa y de Brasil y la Suprema Corte provincial. La incorporación de entidades portuguesas y brasileñas amplía el alcance lingüístico de la cooperación.

El acuerdo propone elaborar materiales de uso compartido, como manuales, guías, glosarios, diccionarios y recursos de formación. Prevé iniciativas para la administración pública, la Justicia, la educación, las universidades, la salud, la investigación y las empresas. La capacitación podría alcanzar a empleados públicos, profesionales, docentes y estudiantes. Su orientación es facilitar el acceso a la información institucional, respetando las particularidades de cada país y prestando atención a las barreras que encuentran las personas con discapacidad.

La programación permite ver cómo se aborda ese objetivo en distintos trabajos concretos. Una mesa reunió propuestas sobre gobierno abierto, la comunicación de la administración de Tandil y la modernización del lenguaje jurídico en Bolivia. Otra incluyó la precisión en la función notarial y la claridad en la actuación de los contadores públicos. Son temas incluidos en el programa del encuentro, no reformas administrativas ya implementadas como consecuencia de la nueva red.

La iniciativa tiene un antecedente institucional preciso. Según el sitio oficial de la convención, la Red Panhispánica se constituyó el 9 de junio de 2022 en Santiago de Chile, mediante un acuerdo entre la Corte Suprema chilena, la dirección de la RAE y la secretaría pro tempore de la Red de Lenguaje Claro Chile. La primera convención se celebró en Madrid en 2024. Ese recorrido buscó vincular el uso de un lenguaje comprensible con el compromiso de las autoridades y los valores de ciudadanía.

El presidente de la Academia Argentina de Letras, Rafael Felipe Oteriño, explicó a La Nación que las ponencias examinaron fallas de comunicación y problemas de la estructura de los discursos. En su evaluación, la discusión combinó la mirada gramatical con las desigualdades sociales y prestó particular atención a los lenguajes de especialidad. También destacó que la participación de instituciones de lengua portuguesa amplía el espacio de estudio y aplicación de esas herramientas.

La Suprema Corte informó que el encuentro concluyó con más de 1.200 asistentes y 275 disertaciones. En el cierre, su presidente, Sergio Torres, vinculó la obligación de expresarse con claridad con la posibilidad de garantizar el derecho a comprender. Santiago Muñoz Machado, director de la RAE, destacó la transparencia, los métodos para llevarla a la práctica y la educación.

El documento establece que la cooperación tendrá reuniones periódicas y podrá organizarse mediante grupos de trabajo, proyectos conjuntos y acuerdos específicos. Su alcance es declarativo: la firma no genera por sí sola obligaciones jurídicas, financieras ni administrativas. Los compromisos concretos dependerán de acuerdos posteriores. La siguiente etapa prevista consiste en coordinar las acciones y evaluar sus avances, además de presentar la iniciativa en foros iberoamericanos para incorporar progresivamente a otras instituciones.