La NASA designó a Christina Koch como subjefa interina de ingeniería de la agencia, cargo que asumirá el 1 de noviembre. El nombramiento, anunciado el 13 de octubre, marca un cambio en la carrera de la astronauta: pasará a funciones de gestión y dejará de estar disponible para nuevas asignaciones de vuelos espaciales.

Koch reemplazará a Katherine Van Hooser, que se retirará el 21 de octubre después de más de 35 años en la NASA. La nueva responsabilidad incluye acompañar la supervisión técnica y la preparación de programas y proyectos. El administrador de la agencia, Jared Isaacman, destacó al presentar la designación su combinación de experiencia en el desarrollo de sistemas y en su utilización durante misiones tripuladas.

La Oficina del Ingeniero Jefe asesora a las máximas autoridades sobre la preparación técnica y la ejecución de las misiones. También orienta y evalúa el trabajo de ingeniería, conserva conocimiento que debe pasar entre equipos y verifica que los proyectos incorporen controles adecuados de sus riesgos técnicos. Por eso, el alcance del nuevo puesto atraviesa distintos programas, en lugar de quedar limitado a la operación de una nave o una tripulación.

La designación llega después del vuelo de Artemis II, en el que Koch participó como especialista de misión. La tripulación despegó el 1 de abril de 2026 y regresó el 10 de abril, tras viajar alrededor de la Luna. La acompañaron Reid Wiseman, como comandante; Victor Glover, como piloto; y el astronauta canadiense Jeremy Hansen, también especialista. Fue el primer vuelo tripulado de Artemis y el regreso de seres humanos a las cercanías de la Luna después de más de medio siglo.

Artemis II utilizó la nave Orion y el cohete Space Launch System. La misión fue un sobrevuelo lunar, sin un descenso a la superficie. Entre las capacidades de Orion se encuentran los sistemas de soporte vital, navegación y comunicaciones, junto con la protección necesaria para el regreso a la Tierra. La experiencia de trabajar dentro de ese vehículo se suma ahora a los antecedentes operativos de Koch para su tarea de supervisión técnica.

Su trayectoria espacial comenzó antes de Artemis. Fue seleccionada para el cuerpo de astronautas en 2013 y trabajó en la Estación Espacial Internacional durante las expediciones 59, 60 y 61. Allí completó 328 días consecutivos, el vuelo individual más largo realizado por una mujer. También participó en las primeras caminatas espaciales integradas exclusivamente por mujeres y en experimentos de biología, ciencias de la Tierra, investigación humana y desarrollo tecnológico.

La formación de Koch incluye títulos universitarios en ingeniería eléctrica y física, además de una maestría en ingeniería eléctrica, obtenidos en la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Antes de convertirse en astronauta desarrolló instrumentos científicos en el centro Goddard de la NASA y en el Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins. En este último participó en equipos destinados a las misiones Juno y Van Allen Probes.

También realizó trabajos de ingeniería en bases científicas de la Antártida y el Ártico. Después de su estadía en la estación espacial ocupó responsabilidades en la Oficina de Astronautas y cumplió una rotación de integración técnica junto a la dirección del Centro Espacial Johnson. Esos antecedentes combinan desarrollo de instrumentos, operación en ambientes remotos y coordinación dentro de la agencia.

La transición se producirá dentro de una oficina que también trabaja con estándares de ingeniería, evaluación independiente y lecciones aprendidas de proyectos anteriores. El nombramiento es interino y la fecha informada para el inicio de Koch es el 1 de noviembre; hasta entonces, la NASA mantiene el calendario de relevo anunciado en octubre.