La NASA presentó este viernes 2 de octubre un balance de la campaña INSPYRE, que reunió observaciones aéreas y terrestres de las nubes de tormenta originadas por incendios. Tras el trabajo del verano boreal en el oeste de América del Norte, los investigadores pasan a integrar las mediciones con información satelital y modelos atmosféricos.
Uno de los episodios destacados ocurrió el 26 de agosto sobre el incendio de pastizales Wildhorse, en Idaho. Un avión científico detectó los restos de un pirocumulonimbo y recorrió durante tres horas su nube y el humo asociado. La observación permitió muestrear la columna aproximadamente una hora después de que se formara.
Los pirocumulonimbos, también llamados pyroCb, son nubes semejantes a las de una tormenta que se desarrollan sobre fuegos intensos. La descripción científica de INSPYRE explica que pueden transportar humo directamente a la estratosfera, donde permanece durante meses o más. Allí puede modificar la química atmosférica y el tiempo en regiones alejadas, además de contribuir potencialmente al deterioro del ozono. La misión busca precisar esas interacciones y sus mecanismos: observar una columna elevada no equivale, por sí solo, a determinar todos sus efectos posteriores.
El Laboratorio de Observación de la Tierra del NCAR registra la etapa de campo entre el 27 de julio y el 10 de septiembre, con base del proyecto en Broomfield, Colorado. Su diseño combina dos funciones complementarias: el ER-2 de la NASA lleva sensores remotos, mientras que el Gulfstream V prioriza muestras tomadas dentro del aire y mediciones de radiación. Los equipos terrestres suman observaciones desde abajo. La comparación abarca desde nubes precursoras menores hasta fenómenos capaces de inyectar humo en la estratosfera, para identificar qué incendios los generan y qué controla la magnitud de esa inyección.
La hipótesis que guía el experimento, según la ficha del NCAR, es que un aumento del tamaño y la intensidad de los incendios amplifica ese transporte de humo y produce cambios medibles en el balance de radiación terrestre. Es una pregunta de investigación que debe contrastarse con los datos. Por eso, el proyecto combina mediciones de distintas plataformas en lugar de atribuir las diferencias observadas a una única característica del fuego.
El ER-2 funciona como un laboratorio volante. La documentación técnica de la NASA describe una capacidad máxima de carga científica de 1.179 kilogramos, distribuida en compartimientos y contenedores de las alas. Su diseño modular permite cambiar instrumentos de acuerdo con cada misión. Además del estudio de la atmósfera, estas aeronaves se utilizan para probar sensores y verificar información obtenida por satélites. Esa combinación permite relacionar la observación a distancia con mediciones realizadas dentro del ambiente que se intenta comprender, una tarea importante para evaluar las herramientas de monitoreo.
El interés práctico también está en mejorar los pronósticos del comportamiento del fuego. El NCAR señala que las previsiones meteorológicas habituales tienen una resolución insuficiente para representar algunos vientos muy localizados y los cambios que genera el propio incendio. Sus sistemas de modelado trabajan con escalas que pasan de unos tres kilómetros a alrededor de cien metros. Incorporan información sobre combustibles, humedad, relieve y ubicación del fuego. Este contexto explica por qué las nuevas observaciones resultan valiosas: ayudan a comprobar simulaciones que deben representar al mismo tiempo la atmósfera y su interacción con las llamas.
El análisis todavía tiene etapas pendientes. El archivo del instrumento CPL para INSPYRE, alojado por la Universidad de Iowa, advierte que sus datos son preliminares: permite consultar imágenes, pero condiciona la publicación de archivos procesados a las calibraciones finales posteriores a la misión. Esa advertencia se refiere a ese conjunto de datos y no debe extenderse automáticamente a todos los instrumentos. El objetivo ahora es convertir las observaciones de campo en evidencia científica que pueda sostener mejores modelos.




