La causa vinculada con la muerte de Uriel Ríos y los hechos de violencia ocurridos a la salida de una fiesta en Médano de Oro incorporó el testimonio de su hermano mellizo. Según fuentes citadas por Tiempo de San Juan, el joven declaró sobre una agresión que él sufrió en un sector próximo. Aclaró que no presenció el ataque mortal contra Uriel, una diferencia fundamental para valorar el alcance de su relato.
Su declaración señaló a tres personas en la pelea que lo afectó: dos adolescentes ya detenidos en la investigación principal y una tercera persona que permanece en libertad. La posibilidad de que esta última sea mayor de edad todavía no estaba acreditada judicialmente. De confirmarse, la pesquisa sobre su presunta participación podría corresponder a otra unidad fiscal. También se analiza la entidad de las heridas sufridas por el testigo y una eventual calificación de tentativa de homicidio.
Ninguna de esas hipótesis equivale a una imputación firme o a culpabilidad establecida. La investigación debe separar los hechos ocurridos en cada lugar, identificar la acción atribuible a cada involucrado y resguardar la identidad de los menores. La novedad es la incorporación de un testimonio y una línea de pesquisa, no la resolución del crimen. Por la sensibilidad del caso, la pieza queda para revisión editorial antes de cualquier publicación.
El testigo declaró el lunes al mediodía, de acuerdo con fuentes oficiales citadas por Tiempo de San Juan. Su relato se refiere a la pelea en la que él resultó herido, ocurrida a pocos metros del lugar donde murió su hermano. Esta separación espacial y testimonial impide afirmar que haya identificado por observación directa al autor del ataque mortal. La investigación puede relacionar episodios y participantes, pero debe probar cada acción de manera independiente.
Dos adolescentes señalados en su relato permanecían detenidos por la causa principal. La tercera persona continúa en libertad; se investigaba su identidad y edad. Si resulta mayor de edad, podría intervenir una unidad fiscal diferente para la agresión sufrida por el hermano de Uriel. Esa eventual derivación procesal todavía no equivale a un cambio consumado ni a una imputación firme. Las reglas para personas menores de edad exigen además un cuidado especial con datos que permitan identificarlas.
Las fuentes de la investigación describieron una herida en un brazo y un pulmón después de un presunto ataque dirigido hacia el pecho. Sobre esa base mencionaron como posibilidad una tentativa de homicidio. La calificación depende de pericias, testigos y de la reconstrucción del propósito y la dinámica del episodio; no se deduce automáticamente de la gravedad aparente de una lesión. La defensa de cualquier persona eventualmente acusada tendrá oportunidad de controvertir esa hipótesis.
El caso dejó preguntas distintas para la Justicia y para las familias: quién intervino en cada pelea, qué pruebas vinculan a los señalados y qué decisiones procesales se adoptarán. La fuente disponible no aporta un fallo ni una conclusión cerrada sobre el tercer involucrado. La cobertura futura deberá seguir resoluciones oficiales, evitar confundir sospecha con culpabilidad y no difundir datos personales de adolescentes. La declaración nueva amplía una línea de pesquisa en un hecho doloroso, pero la reconstrucción completa sigue pendiente.
Las hipótesis de los investigadores pueden variar con testimonios y pericias pendientes. Informar el carácter provisional de cada dato protege tanto la pesquisa como a las personas involucradas, en especial a los adolescentes.




