La Agencia Espacial Europea difundió este jueves 15 de octubre una prueba de despliegue del taladro de Prospect, el conjunto de instrumentos que prevé enviar cerca del polo sur de la Luna en 2027 para buscar hielo de agua bajo la superficie. El ensayo mostró al equipo funcionando desde un panel similar al que utilizará durante el vuelo, bajo la observación de Christian Panza, responsable técnico del proyecto en Leonardo Space Division.
El avance corresponde a la preparación del instrumental en la Tierra. La comunicación no anuncia un hallazgo de agua ni una perforación lunar ya realizada. Prospect deberá viajar en el módulo Nova-C de Intuitive Machines, dentro de la misión IM-4, contratada a través del programa de servicios comerciales de cargas lunares de la NASA.
Su tarea será obtener material protegido bajo el suelo y estudiar su composición. La ESA aclaró que el objetivo es científico: acceder a muestras poco alteradas para investigar el agua y otras sustancias volátiles. El sistema podrá perforar hasta un metro y llevar el material a un laboratorio miniaturizado, donde será calentado a casi 1.000 grados Celsius.
El interés por esa región responde a las condiciones de frío que pueden conservar hielo. En la descripción de la misión, la agencia explica que se busca combinar un sitio con iluminación suficiente para alimentar los equipos con sectores del subsuelo que permanezcan fríos. El punto definitivo de descenso deberá ser confirmado por la NASA y la empresa responsable del aterrizador.
Prospect reúne dos componentes principales: ProSEED, encargado de perforar y recoger material, y ProSPA, dedicado al análisis. El conjunto tiene una masa aproximada de 45 kilos. La planificación contempla alrededor de ocho muestras y una operación de entre cinco y diez días terrestres, sujeta al tiempo disponible. Los instrumentos no están preparados para sobrevivir a la noche lunar.
Una cámara multiespectral permitirá observar el terreno antes de iniciar la perforación. Después, la transferencia al laboratorio deberá ser rápida para limitar la pérdida de sustancias que podrían liberarse en el vacío. Las muestras pasarán a pequeños hornos cerrados y los gases obtenidos serán estudiados con espectrómetros. Entre las preguntas científicas está el origen del agua en el sistema Tierra-Luna.
El viaje había sido anunciado por la ESA el 30 de agosto de 2024. En aquella presentación detalló que Prospect compartiría el descenso con otros cinco instrumentos estadounidenses. También informó que el taladro había superado ensayos en Italia con bajas temperaturas, baja presión y una mezcla de material que simula el suelo lunar y hielo de agua. Esos antecedentes forman parte del desarrollo previo, separado de la prueba de despliegue difundida ahora.
Leonardo, en Italia, lidera el desarrollo industrial y el taladro; la Open University, del Reino Unido, está a cargo del laboratorio ProSPA. El proyecto aprovecha experiencia de sistemas de perforación y análisis desarrollados para otras misiones europeas. Además de identificar sustancias atrapadas, el laboratorio probará procedimientos que podrían servir para obtener recursos durante futuras exploraciones.
La disponibilidad y la accesibilidad del agua siguen siendo preguntas que deberán responder las mediciones. La información obtenida podría ayudar a planificar misiones de larga duración, pero el ensayo terrestre no establece cuánto hielo encontrará Prospect ni si podrá aprovecharse. El siguiente objetivo del programa es completar la preparación de los instrumentos para la misión prevista en 2027 y, una vez en la superficie, contrastar esas expectativas con muestras reales.




