El CONICET informó el 1 de octubre la identificación de 57 especies marinas nuevas para la ciencia y cinco géneros en muestras procedentes principalmente del cañón submarino de Mar del Plata. El resultado surge de un taller realizado en julio de 2026 en Buenos Aires. El material había sido recolectado, en su mayor parte, durante la campaña de 2025 a bordo del Falkor (too).

El trabajo reunió 20 especies de copépodos, 22 de equinodermos, 14 de cnidarios y un molusco escafópodo. Entre los ejemplares destacados aparece un pepino de mar del género Peniagone, apodado Loki por sus apéndices semejantes a cuernos. La revisión fue impulsada por Ocean Census junto con Schmidt Ocean Institute.

La identificación de una especie nueva no equivale necesariamente a que ya tenga un nombre científico formal publicado. Ocean Census distingue ambos pasos: considera descubierto un organismo cuando especialistas determinan, mediante sus características, su contexto ecológico o datos genéticos, que corresponde a un taxón nuevo. La descripción formal requiere publicar una descripción o diagnóstico, asignar un nombre válido y depositar un ejemplar de referencia, llamado holotipo, en una colección institucional reconocida.

Los resultados se incorporan a NOVA, la plataforma abierta de Ocean Census que busca dar visibilidad a esos hallazgos antes de completar la descripción. Sus registros deben incluir un identificador del ejemplar, ubicación, profundidad de recolección, imágenes y una explicación de qué lo diferencia de especies conocidas. También debe quedar indicada la colección que conserva la muestra. El sistema permite así relacionar el anuncio de una novedad con material identificable para su estudio.

La campaña que aportó las muestras duró 21 días y exploró un cañón situado a unos 300 kilómetros de la costa de Mar del Plata. Según el balance publicado por Schmidt Ocean Institute en agosto de 2025, fue la primera oportunidad del equipo para observar directamente ese fondo mediante un vehículo operado a distancia con cámaras y herramientas de muestreo. Los investigadores ya estudiaban el área con materiales obtenidos mediante redes y arrastres en 2012 y 2013.

Aquella exploración documentó arrecifes de coral Bathelia candida a 1.014 metros de profundidad y extensos campos de corales blandos a 1.500 metros. También registró rastros de actividad humana, entre ellos bolsas plásticas, calzado y elementos de pesca. El informe inicial hablaba de más de 40 posibles especies nuevas y advertía que su confirmación requeriría comparaciones con animales conocidos. El análisis posterior de las colecciones constituye, precisamente, una etapa distinta del registro de imágenes durante la navegación.

En la organización local del taller participaron Martín Brogger y Valeria Teso, investigadores del CONICET. El organismo destacó que quedan muestras sin analizar y que los ejemplares procesados se conservarán en colecciones nacionales, entre ellas la del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia. Daniel Lauretta, jefe científico de la expedición, subrayó la importancia de sostener la formación de taxónomos y las colaboraciones que permitirán describir formalmente los organismos identificados.

El próximo paso previsto es otra campaña, Talud Continental V, que el CONICET y Schmidt Ocean Institute planifican para febrero y marzo de 2027. El objetivo será explorar los cañones Ameghino y Almirante Brown, frente a Chubut, a unos 600 kilómetros de la costa. La propuesta contempla transmisión en vivo y un equipo de 19 científicos de instituciones argentinas. Se trata de una expedición en preparación: los posibles hallazgos dependerán de la recolección y del trabajo posterior de identificación.