Google presentó este lunes 12 de octubre Fitbit Edge, una pulsera de actividad con pantalla y batería reemplazable que llegará a los comercios el 27 de octubre. El anuncio incluyó una edición desarrollada junto a Stephen Curry, cuatro veces campeón de la NBA y asesor de rendimiento de Google Health. El modelo estándar fue anunciado a 179,99 dólares estadounidenses, mientras que la variante vinculada con el basquetbolista tendrá un precio de 219,99 dólares.
La nueva pulsera ocupa un lugar intermedio dentro de la oferta de dispositivos de la compañía, entre el Fitbit Air sin pantalla y el reloj Pixel Watch. Su propósito es mostrar información de actividad, descanso y otras métricas sin recurrir permanentemente al teléfono. El lanzamiento también profundiza la integración con Google Health, la aplicación que reúne los datos del dispositivo y ofrece funciones de seguimiento y asesoramiento mediante un servicio adicional de suscripción.
La participación de Curry alcanza más que la identificación de una versión especial. En otra comunicación publicada este lunes, Google explicó que el jugador y sus entrenadores trabajan con sus ingenieros para probar herramientas de acompañamiento basadas en Gemini y aportar información al diseño de hardware. Esa colaboración es descripta por la empresa como parte del desarrollo del producto. No constituye, por sí misma, una prueba independiente sobre la precisión de las mediciones ni sobre los resultados que pueda obtener cada usuario.
La edición especial utiliza una combinación de tonos asociados al deportista y una correa diseñada para repeler agua y favorecer la evacuación de humedad. El modelo común tendrá cuatro terminaciones y distintas correas intercambiables. Google anunció además tres meses incluidos de Google Health Premium con la compra. Los precios y fechas corresponden al lanzamiento internacional comunicado por el fabricante; la información consultada no confirma un precio ni una fecha de comercialización oficial en la Argentina.
La guía de uso de Google destaca dos cambios físicos: un botón mecánico para navegar por la interfaz y el regreso del altímetro, que permite registrar desniveles y pisos subidos. La caja incluye la pulsera, dos tamaños de correa y el cable de carga. El sistema de fijación requiere encastrar la banda hasta escuchar un clic, según las instrucciones, para evitar que quede suelta durante el uso cotidiano o una actividad.
La autonomía anunciada alcanza hasta siete días, pero ese máximo depende de las funciones activadas y de las condiciones de uso. La documentación de soporte reduce la estimación a un máximo de dos días si se mantiene la pantalla siempre encendida. La batería reemplazable busca extender la vida del equipo, aunque Google advierte que las opciones de reparación varían según región y disponibilidad, y que la intervención requiere conocimientos técnicos para realizarse de forma segura.
El funcionamiento necesita una cuenta de Google y la aplicación Google Health. La compatibilidad publicada comprende teléfonos con Android 11 o posterior e iOS 16.4 o posterior. Tener el dispositivo no habilita automáticamente todas las prestaciones: algunas dependen del país, de la conexión a internet y de una suscripción Premium. Son condiciones relevantes para diferenciar las funciones del hardware de las herramientas que siguen sujetas a un servicio contratado.
La compañía también anunció que Health Guardian comenzará a llegar a Fitbit Air y Edge durante este mes para usuarios de Premium. Su propuesta es seguir tendencias a lo largo del tiempo y generar informes cuando se cumplan los requisitos de uso. Google aclara que esas funciones son informativas y de bienestar general: no ofrecen diagnósticos ni reemplazan la atención profesional. El lanzamiento queda así acompañado por límites de disponibilidad, autonomía y alcance que deberán considerarse junto con las nuevas prestaciones.




