El buque de investigación Mar Argentino realiza una campaña para estudiar el área de veda de peces cartilaginosos y sus zonas adyacentes en aguas compartidas por Argentina y Uruguay. El INIDEP informó este jueves que el relevamiento busca aportar datos sobre la distribución de las especies y sumar información para definir el alcance espacial y temporal de las medidas de protección.
La campaña comenzó el martes 13 de octubre y fue planificada con una duración estimada de doce días. Se desarrolla en la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya, en el marco de la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo. Es una actividad de investigación binacional y no el anuncio de una nueva prohibición pesquera ni la publicación de resultados definitivos.
El trabajo de primavera complementa la información reunida en campañas anteriores realizadas durante marzo. Entre sus objetivos figuran la caracterización de las especies presentes y la construcción de indicadores sobre la composición y la diversidad del ecosistema. Esa información debe contribuir a la delimitación del área de veda y a su evaluación en distintos momentos del año.
Durante el relevamiento también está prevista la continuidad del programa de marcación de peces cartilaginosos. Los investigadores colocarán transmisores satelitales en ejemplares de gatuzo y cazón para estudiar sus desplazamientos, tanto en sentido horizontal como en la columna de agua. El comunicado no precisa cuántos animales recibirán esos dispositivos en esta campaña, por lo que todavía no corresponde atribuirle una cantidad de ejemplares marcados.
La iniciativa tiene un antecedente sostenido de cooperación. La Comisión Técnica Mixta explicó, en su presentación del Programa Regional de Marcado de Tiburones y Rayas, que la primera fase de trabajo con gatuzo se desarrolló entre 2016 y 2025. La coordinación está a cargo de técnicos del INIDEP y de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos de Uruguay, con colaboración de distintos actores de la actividad pesquera.
En ese período se aplicaron 5.849 marcas tradicionales y se registraron 88 recapturas. Son resultados históricos del programa, no cifras de la salida de octubre de 2026. Su utilidad consiste en vincular el lugar y el momento de liberación con una captura posterior, para estudiar movimientos, crecimiento y conexión entre áreas. La segunda fase amplió las especies incluidas e incorporó herramientas de seguimiento satelital.
Los transmisores de archivo descriptos por la comisión registran variables como luz, temperatura y presión. Esa información ayuda a reconstruir recorridos y profundidad de los desplazamientos. Los dispositivos almacenan los datos y, después de un tiempo programado, pueden desprenderse del animal y transmitirlos desde la superficie. El seguimiento aporta así información distinta de la que se obtiene cuando un ejemplar con una marca convencional vuelve a ser capturado.
El Mar Argentino está preparado para investigaciones pesqueras y de oceanografía física, química y biológica en aguas costeras. Según su ficha técnica oficial, tiene 36 metros de eslora y 8,5 metros de manga, propulsión diésel eléctrica y una configuración de bajo ruido transmitido al agua. Dispone de laboratorios y equipos para realizar muestreos y observaciones oceanográficas; esas características permiten combinar distintas tareas durante una misma navegación.
El aporte esperado de la campaña es una base científica para el manejo de recursos compartidos. La presencia de transmisores o la realización de muestreos no permite anticipar por sí sola cambios en la veda. Primero deben completarse el relevamiento y el análisis de la información. El anuncio difundido por el INIDEP describe ese trabajo en marcha y sus objetivos, sin comunicar todavía conclusiones sobre la población de gatuzo, cazón u otras especies del área.




