El Jockey Club San Juan registra entre 1.000 y 1.100 deportistas en sus instalaciones, según la estimación de su presidente, Carlos Laciar. Hace cuatro años la cifra rondaba entre 500 y 600. El crecimiento se refleja en el movimiento de sus canchas y actividades, pero también plantea una nueva demanda de infraestructura para una institución con unas catorce disciplinas.
Laciar explicó a Tiempo de San Juan que la comisión directiva comenzó por ordenar las finanzas y revisar obligaciones del club. A partir de esa etapa avanzó en la búsqueda de socios, la revisión de contratos y la mejora de instalaciones. Son datos atribuidos a la conducción de la entidad; no equivalen a una auditoría independiente de sus cuentas.
Entre las obras recientes figuran camarines para distintas prácticas, un salón con capacidad aproximada para cien personas y trabajos en la pileta. Allí se modificó la recirculación del agua, se mejoró la iluminación de la zona profunda y se renovaron revestimiento y espacios de solárium. La directiva sostiene que las intervenciones se financiaron con recursos del club.
El cuidado del agua ocupa un lugar particular en un predio extenso de Rivadavia. La institución informó la instalación de sistemas de riego por goteo y aspersión en unas diez hectáreas de canchas y áreas verdes, en un contexto de descenso de las napas al que se refirió su presidente. La eficiencia real de estas mejoras deberá observarse en su uso continuado.
El club nació en 1941 alrededor de la actividad hípica y adoptó en 1949 su denominación actual. Con el tiempo sumó rugby, hockey sobre césped, tenis, natación, básquetbol, vóleibol, fútbol y otras disciplinas. Esa diversidad ayuda a explicar por qué la recuperación de deportistas después de la pandemia cambió la dinámica diaria de una institución que ya no se define únicamente por el turf.
La conducción proyecta un polideportivo o pequeño estadio cubierto, con la idea de abrir espacio a deportes como handball y hockey sobre patines. Por ahora se trata de una meta, no de una obra terminada ni de una fecha de inauguración anunciada. También hubo conversaciones sobre la posibilidad de sumar arquería.
El aumento estimado de practicantes es la novedad concreta de esta etapa. Su sostenimiento dependerá del mantenimiento de las instalaciones, de los recursos del club y de que las nuevas disciplinas encuentren espacio disponible. El proyecto cubierto aparece como respuesta a esa demanda de crecimiento.\n\nLa renovación de la pileta tiene un valor particular de cara a los meses de calor. La recirculación y las mejoras del entorno apuntan a un uso más intensivo de un espacio que atrae a deportistas y familias. La apertura efectiva de cada sector dependerá de que terminen las tareas y se cumplan las verificaciones habituales de la institución.
El Jockey también incorporó herramientas para registrar y seguir a sus socios y deportistas. Para un club con tantas disciplinas, la gestión de horarios, espacios y participación se vuelve más compleja conforme crece la matrícula. La cifra de 1.000 a 1.100 practicantes es una estimación de su presidente, por lo que no debe confundirse con un padrón publicado y auditado.
La hípica continúa como parte de la identidad histórica de la entidad. Las nuevas actividades amplían el perfil sin eliminar ese origen. Niños, adultos y personas mayores usan hoy distintas áreas del predio, lo que convierte al mantenimiento y al uso cuidadoso del agua en desafíos compartidos por toda la institución.
El polideportivo propuesto permitiría agregar actividades que necesitan superficie cubierta. Su escala, presupuesto y plazos aún no fueron informados como obra contratada. La diferencia entre lo ya construido y lo proyectado resulta central para medir la recuperación sin anticipar una inauguración.




