La explicación del corte de energía que afectó a varios departamentos sanjuaninos el miércoles incorporó este jueves un detalle relevante: el problema comenzó con un incendio próximo a una línea de alta tensión en Mendoza, pero el impacto dependió de cómo se encontraba operando la red de San Juan. Gustavo Dondero, gerente de ingeniería regulatoria de Distrocuyo, describió el mecanismo en una entrevista publicada por Tiempo de San Juan.

El funcionario técnico señaló que la falla inicial afectó a la línea de 500 kilovoltios que conecta Mendoza con San Juan y pertenece a Transener. Su explicación no atribuye el episodio a cables o torres quemados. El incendio cercano, combinado con viento, desplazó aire caliente y partículas hacia el tendido, alterando las condiciones de aislamiento e iniciando una descarga que activó las protecciones automáticas.

Esas protecciones desconectaron la línea para evitar daños mayores. El corte de un corredor de transporte eléctrico modifica de inmediato los caminos disponibles para la energía. San Juan cuenta también con una conexión de 220 kilovoltios, de menor capacidad, y fue sobre esa infraestructura donde se produjo el segundo problema descrito por Dondero después de la salida del enlace principal.

La provincia estaba generando, según el especialista, más energía solar de la que demandaba en ese momento. Situó el consumo en aproximadamente 250 megavatios y la producción fotovoltaica en torno a 650 megavatios. La diferencia, cercana a 400 megavatios, debía evacuarse hacia el sistema interconectado. Son valores informados para explicar aquella situación operativa, no una medición permanente de toda la oferta y demanda provincial.

Cuando el enlace de 500 kilovoltios quedó fuera de servicio, el excedente perdió su principal vía de salida. La energía intentó transferirse por la conexión de 220 kilovoltios y, aunque actuaron dispositivos para reducir parte de la oferta, el sistema no pudo sostener ese cambio. Las protecciones del vínculo secundario también abrieron el circuito, según la explicación publicada, y San Juan quedó temporalmente desconectada de ambas vías.

El proceso permite entender por qué una provincia con generación propia puede sufrir una interrupción. La continuidad del servicio necesita un equilibrio entre producción, consumo y capacidad de transporte en cada momento. Tener más energía disponible no elimina las exigencias de la red ni garantiza que cualquier línea pueda absorber de forma instantánea el flujo que circulaba por otra.

Dondero indicó que Mendoza no dependía del mismo esquema de evacuación y por eso no sufrió una interrupción equivalente. Esa diferencia no cambia el lugar del incidente inicial: separa el origen de la perturbación de sus consecuencias sobre cada red. Los reportes de Naturgy también habían vinculado el apagón con un incendio en el sistema de transmisión mendocino, aunque la descripción de Distrocuyo aportó el detalle sobre el excedente solar.

El reporte de Naturgy citado por Huarpe y 0264 ubica la falla a las 14:52, el comienzo de la recuperación entre las 15:10 y las 15:30 y la normalización total a las 16:52. La recuperación inicial y la restitución completa corresponden a momentos diferentes. La explicación conocida este jueves agrega contexto técnico a un hecho del miércoles y no constituye una alerta de un corte nuevo. Tampoco permite atribuir responsabilidades adicionales sin una investigación o un informe que las establezca. Los valores y la secuencia se presentan con atribución al especialista entrevistado.

Para evaluar eventuales medidas preventivas será necesario conocer qué determinan las empresas y autoridades responsables a partir de sus registros. Hasta el corte de esta edición no se informó un nuevo cronograma de interrupciones asociado con el incidente. El dato incorporado es cómo la salida de una línea y las condiciones de generación provincial se combinaron para provocar una desconexión que no tuvo el mismo efecto en Mendoza.