El INTA La Rioja utilizó fotografías tomadas con un dron para mapear la vegetación leñosa de doce parcelas con pasturas de buffel grass y comparar su distribución y altura. La cobertura estimada varió entre el 12,1 % y el 25,4 % de la superficie analizada. Los resultados, difundidos por el organismo este miércoles 7 de octubre, fueron presentados en el Congreso Internacional de Drones celebrado del 23 al 25 de septiembre en Tucumán.
El trabajo se realizó en Las Vizcacheras, de la Estación Experimental Agropecuaria La Rioja. Cada parcela tenía unas tres hectáreas nominales, aunque el área efectivamente analizada osciló entre 2,34 y 2,57 hectáreas por unidad. Esa delimitación es importante para interpretar las cifras: los porcentajes corresponden a los sectores estudiados y describen esas parcelas, sin constituir una estimación de la cobertura vegetal de toda la provincia.
El equipo buscó obtener información que una cifra global de cobertura no alcanza a mostrar. Dos parcelas pueden diferir tanto en el espacio ocupado por la vegetación leñosa como en la forma en que esta se agrupa y en las alturas predominantes. Por eso, la investigación combinó imágenes aéreas con fotogrametría, una técnica de reconstrucción a partir de fotografías, para elaborar mapas y resúmenes cuantitativos de esas características.
Según el póster científico presentado en el congreso, los vuelos se realizaron a 50 metros sobre el terreno con un equipo Phantom 4 Multispectral y posicionamiento RTK. Para este análisis se emplearon únicamente imágenes RGB, que registran los canales rojo, verde y azul. El procesamiento con WebODM produjo mosaicos fotográficos y nubes densas de puntos; después se separaron los puntos del suelo de los correspondientes a otros elementos de la superficie.
A partir de esa separación, los investigadores construyeron un modelo del terreno y estimaron la altura de la vegetación respecto de ese nivel. Luego agruparon las superficies leñosas contiguas en parches y las clasificaron en cuatro intervalos de tamaño: menores de 10 metros cuadrados, desde 10 hasta menos de 50, desde 50 hasta menos de 100, y de 100 metros cuadrados o más. En diez de las doce parcelas, el intervalo de 10 a menos de 50 metros cuadrados concentró la mayor superficie leñosa.
El estudio también examinó qué altura predominaba dentro de cada parche. La clase inferior a dos metros representó entre el 65,1 % y el 85,5 % del área de los parches clasificados. Ese indicador expresa la superficie de los parches cuya altura dominante quedó en ese intervalo; no equivale a contar plantas individuales. El procedimiento permitió, además, identificar diferencias entre parcelas que una medición de cobertura total podía dejar fuera del resumen.
La parcela identificada como P02 se destacó por su cobertura y sus parches grandes. En P05 hubo una mayor participación de parches con alturas dominantes de dos metros o más, que alcanzaron el 34,9 %. Esos contrastes son parte del aporte del relevamiento: ubicar y caracterizar sectores específicos para orientar recorridas y comparar cómo se organiza el componente leñoso dentro de las pasturas.
Los autores plantean que los mapas podrían apoyar futuros monitoreos y ayudar a localizar lugares para una evaluación de campo previa a decisiones de manejo. También señalan tareas pendientes: validar en el terreno las estimaciones de cobertura y altura, y evaluar si la incorporación de índices de vegetación mejora la distinción entre las plantas leñosas y el buffel grass. El alcance comunicado es, por lo tanto, una herramienta de caracterización que todavía propone contrastes adicionales.
La investigación pertenece al Área de Recursos Naturales del INTA La Rioja y fue desarrollada por Marcelo Aguirre, Pedro Namur, Lisandro Blanco, Luis Guzmán, Matías López, Diego Pereyra y Walter Agüero. Su presentación integró un congreso que, según el INTA, reunió a unos 700 asistentes en la Sociedad Rural de Tucumán, con más de 80 disertantes y experiencias sobre agricultura de precisión, sensores, monitoreo ambiental y aplicaciones de drones en la producción.




