Die Toten Hosen cerró el sábado 10 de octubre su gira de despedida de la Argentina con un recital en el Movistar Arena de Buenos Aires. El grupo alemán liderado por Campino completó así el recorrido «Fútbol, Asado, Vino y Adiós Amigos», anunciado como su última visita al país. La presentación reunió canciones de distintas etapas y músicos de la escena local con los que la banda construyó un vínculo desde su primera llegada, en 1992.
La crónica publicada el domingo por Página/12 informó que el concierto se extendió durante más de dos horas. Entre los invitados estuvieron Ciro Pertusi y Luciano Scaglione, vinculados a Attaque 77; Sergio Gramática, de Los Violadores; y el Mosca, de 2 Minutos. La participación de esos artistas volvió a poner sobre el escenario una relación sostenida con el punk argentino, además del repertorio propio y las versiones que integraron la noche.
La emisora pública alemana WDR, que tuvo un periodista en el lugar, describió un cierre ante unas 14.000 personas y señaló que la última canción fue «You'll Never Walk Alone». Su cobertura destacó la convivencia de temas tempranos, como «Reisefieber», con material reciente, entre ellos «Die Show muss weitergehen». Campino terminó la presentación con la camiseta de la selección argentina y un saludo al público que había acompañado esta etapa final.
La despedida había sido planteada por los propios músicos antes de viajar. En el anuncio oficial de la gira explicaron que querían reducir gradualmente su actividad y despedirse mientras se sentían en buena forma. Presentaron el recorrido como una celebración de su historia con la Argentina. Esa decisión se refería a sus actuaciones en el país: la agenda publicada por la banda conserva conciertos en Europa para 2027, de modo que el recital porteño no fue anunciado como el final inmediato de toda su carrera.
El itinerario oficial incluyó el Club Unión y Progreso de Tandil, el lunes 5, y Rosario, el miércoles 7, antes del cierre del sábado. Katarro Vandaliko figuró como invitado en Tandil; Zona 84, en Rosario; y Cadena Perpetua, en Buenos Aires. La formación alemana Feine Sahne Fischfilet acompañó las tres fechas. La gira permitió recorrer distintos tamaños de escenario y volver a compartir cartel con bandas de las ciudades visitadas.
El comienzo de esa historia ocurrió el 11 de septiembre de 1992, en la discoteca Halley de la avenida Corrientes. Die Toten Hosen participó entonces del debut de Pilsen, el proyecto de Pil Trafa. En una reconstrucción publicada antes de esta última gira, La Nación recordó que aquel encuentro abrió una sucesión de regresos que incluyó festivales, conciertos callejeros y presentaciones en espacios pequeños. La relación desbordó así el formato de una visita internacional ocasional.
También produjo intercambios en dirección contraria. La misma reconstrucción recogió la experiencia de Zona 84, que fue invitada a compartir actuaciones y estableció contactos para presentarse en Alemania. En 2018, el Hosen Fest porteño había reunido a Die Toten Hosen con Attaque 77, Cadena Perpetua, Pilsen y otras bandas. Esos antecedentes ayudan a explicar por qué la despedida tuvo músicos argentinos en un lugar central y no solamente como acompañamiento de una programación internacional.
Con el último concierto ya realizado, la gira deja cerrado el calendario argentino que la banda había anunciado. La combinación de invitados, canciones y referencias al país resumió una trayectoria compartida durante más de tres décadas. El adiós del Movistar Arena fue el final de ese recorrido local, mientras el grupo mantiene compromisos confirmados fuera de la Argentina.




