Copernicus incorporó a su navegador de imágenes los datos de temperatura de la superficie terrestre de Sentinel-3 con una resolución de un kilómetro. El anuncio del 6 de octubre amplía el acceso visual a un producto que ya podía consultarse mediante otras interfaces técnicas. La novedad también alcanza a la API de Sentinel Hub y facilita explorar diferencias térmicas a escala regional.

Los registros corresponden al radiómetro SLSTR y al producto de nivel 2 denominado LST. Las observaciones se realizan aproximadamente a las 10 y a las 22 de la hora solar local. Copernicus advierte que la temperatura del suelo no equivale a la del aire utilizada habitualmente en los pronósticos meteorológicos. Además, la visualización del navegador no aplica una máscara de nubes: donde hay nubosidad puede verse la temperatura de la nube, en lugar de la superficie.

La documentación técnica permite entender qué recibe quien analiza esos mapas. Junto con la temperatura expresada en kelvin, el servicio ofrece una estimación de incertidumbre, un índice de vegetación y datos sobre detección de nubes, geometría y calidad. Esas capas sirven para evaluar cada observación. Un color sobre el mapa necesita interpretarse con su escala y sus indicadores de calidad, especialmente si se pretende comparar lugares o fechas.

El nivel de procesamiento también importa. SentiWiki, la documentación técnica de las misiones, explica que el nivel 1 contiene mediciones radiométricas y temperaturas de brillo. El nivel 2 utiliza esos registros para calcular variables como la temperatura terrestre. Por eso, la nueva disponibilidad en el navegador no implica que el satélite haya comenzado ahora a medir el calor del planeta: modifica una vía de acceso a información ya producida por la misión.

La incorporación anunciada corresponde a la modalidad NTC, cuya prioridad es consolidar datos auxiliares antes de distribuir el producto. SentiWiki distingue esa modalidad de los registros de tiempo casi real y señala que su elaboración puede demorar hasta aproximadamente un mes desde la observación. Esa diferencia es relevante para elegir una escena: la fecha de acceso o de publicación del archivo no debe confundirse con el momento en que pasó el satélite.

Las aplicaciones de las mediciones térmicas abarcan el estudio del estrés por calor en cultivos y de las islas de calor urbanas. La Agencia Espacial Europea describe esos usos desde las primeras entregas de datos de Sentinel-3A, difundidas en 2016. Conocer contrastes entre superficies ayuda a investigar cómo se comporta un territorio y aporta información a la planificación. Son herramientas de observación que deben combinarse con conocimientos del lugar y con las condiciones de la medición.

El acceso técnico permite seleccionar observaciones por fecha, dirección orbital y cobertura nubosa. Sin embargo, el filtro de nubes se calcula para cada escena y no necesariamente describe con precisión una pequeña zona elegida dentro de ella. La documentación también aclara que estas mediciones se obtienen en el infrarrojo térmico y pueden utilizarse tanto con iluminación solar como de noche. El análisis exige conservar esas diferencias al interpretar los resultados.

Para explorar la información, la guía del navegador indica que se necesita una cuenta gratuita. La herramienta permite localizar un área, elegir colecciones y fechas, comparar visualizaciones y consultar los metadatos de los productos. También ofrece descargas para quienes requieren un análisis posterior. La ampliación acerca así un registro especializado a una interfaz cartográfica, con posibilidades de consulta más sencillas y con la necesidad de revisar siempre qué variable, fecha y calidad representa cada imagen.