Los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya terminaron este domingo 4 de octubre en Japón, con una ceremonia en el estadio atlético del Parque Mizuho y el traspaso de la organización de la próxima edición a Doha. El presidente del Consejo Olímpico de Asia, Joaan bin Hamad Al Thani, declaró cerrado oficialmente el encuentro continental. China quedó al frente del medallero, seguida por el país anfitrión y Corea del Sur.

La delegación china obtuvo 169 medallas de oro, 89 de plata y 83 de bronce, para un total de 341, de acuerdo con el balance publicado por la radiotelevisión pública de Hong Kong, RTHK. Japón reunió 269 preseas: 83 doradas, 95 plateadas y 91 de bronce. Corea del Sur completó los tres primeros puestos con 39 oros, 43 platas y 68 bronces. Los resultados consolidaron una diferencia amplia entre China y sus principales perseguidores.

La vigésima edición reunió un programa de 43 deportes y 469 pruebas con medalla de oro, según la crónica de Reuters. Entre las incorporaciones estuvieron el pádel, las artes marciales mixtas, el teqball y el surf. Las competencias se distribuyeron por distintas ciudades japonesas, con escenarios que se extendieron desde Tokio hasta Osaka. Esa diversidad de sedes y disciplinas fue una de las características de un encuentro que excedió los límites de Nagoya.

En la conferencia de balance realizada este domingo, el Consejo Olímpico de Asia informó que participaron casi 11.000 deportistas. La cifra debe distinguirse de las 17.000 personas que integraron las delegaciones al sumar atletas, entrenadores y otros oficiales. El organismo señaló, además, que 40 de los 45 comités olímpicos nacionales presentes consiguieron al menos una medalla. El repaso institucional se realizó en el centro principal de medios de Port Messe Nagoya, junto con representantes del comité organizador japonés.

El director general del Consejo, Husain Al Musallam, destacó el trabajo de unas 30.000 personas voluntarias y la presencia de 7.000 trabajadores de medios y 5.000 oficiales técnicos. También sostuvo que los ingresos conjuntos por comercialización, patrocinio y derechos de televisión habían crecido un 19% respecto de Hangzhou 2022. Se trata de las cifras comunicadas por la conducción del evento en su evaluación de cierre, que puso el acento en la participación y el alcance de la organización.

Para Doha, el relevo recibido en Japón abre la siguiente etapa de un proceso que ya estaba en marcha. El Consejo Olímpico de Asia informó en enero de este año sobre la primera reunión del directorio del comité organizador de Doha 2030, en la que se revisó el plan general y se designó a Ahmed Abdullah Al Buainain como director ejecutivo. La ciudad catarí volverá a recibir los Juegos después de su experiencia de 2006; el calendario vigente del organismo mantiene la próxima edición en 2030.

Aichi y Nagoya, en tanto, todavía tienen otra cita continental por delante durante este mismo mes. Los Juegos Para Asiáticos están programados del 18 al 24 de octubre. El Comité Paralímpico Asiático anticipó alrededor de 3.000 atletas, con participación de 45 comités nacionales, competencias en 18 deportes y 19 escenarios. Esas cantidades corresponden a la planificación comunicada para el próximo encuentro y no al balance de asistencia de los Juegos que acaban de finalizar. Con ese calendario, la región japonesa pasará del cierre olímpico continental a la preparación inmediata de la competencia paralímpica.