Brandon McNulty se consagró campeón del mundo de ciclismo en ruta en Montreal después de ganar en solitario la prueba élite masculina de 273,4 kilómetros. El corredor estadounidense lanzó el ataque decisivo cuando faltaban aproximadamente 32 kilómetros y defendió una ventaja cada vez más estrecha en el tramo final. Michael Matthews, de Australia, llegó segundo a 13 segundos y el neerlandés Mathieu van der Poel ocupó el tercer lugar.

La carrera se definió sobre un circuito exigente con ascensiones a Mont-Royal. McNulty llegó a construir una diferencia cercana a un minuto frente a sus perseguidores, pero la última subida puso en riesgo su escapada. A unos nueve kilómetros del final conservaba apenas 14 segundos. Para entonces el esfuerzo acumulado de una prueba de más de 270 kilómetros convertía cada metro de ventaja en una disputa abierta.

El estadounidense consiguió superar la parte más difícil de la ascensión y volvió a acelerar después. Cuando restaban siete kilómetros, la diferencia se había ampliado a 32 segundos. El grupo perseguidor volvió a acercarse, pero no llegó a alcanzarlo. Esa alternancia entre pérdida y recuperación del margen explica por qué la victoria se resolvió con suspenso pese a que el ataque había comenzado mucho antes.

Según la crónica de EFE, McNulty admitió después de la meta que ni siquiera en los últimos metros estaba seguro del triunfo por el cansancio que arrastraba. Destacó además el trabajo de sus compañeros de selección, entre ellos Matteo Jorgenson y Quinn Simmons. En una prueba de fondo, el título individual también depende de la estrategia colectiva previa: compañeros capaces de controlar movimientos y sostener la posición del líder antes de su ataque.

El podio reunió a tres corredores de Estados Unidos, Australia y Países Bajos. Matthews se llevó la plata y Van der Poel el bronce tras una persecución que redujo la brecha, aunque terminó sin neutralizar a McNulty. En la clasificación española mencionada por EFE, Juan Ayuso fue el mejor situado al llegar decimotercero, por delante de Igor Arrieta y Marcel Camprubí.

El triunfo tiene una dimensión histórica para el ciclismo estadounidense. McNulty se convirtió en el tercer representante de su país en ganar el título mundial élite masculino en ruta, después de Greg LeMond —campeón en 1983 y 1989— y Lance Armstrong, que obtuvo el de 1993. Estados Unidos llevaba 33 años sin volver a lo más alto de esa prueba, según la agencia.

Montreal no era un escenario desconocido para el nuevo campeón. Había ganado el Grand Prix Cycliste de Montréal en 2025 y terminó tercero en la edición de 2026 disputada semanas antes. Esa experiencia previa con la ciudad y el circuito no eliminó la incertidumbre del Mundial: el recorrido, la distancia y el control de las selecciones exigían resolver una carrera diferente. Su ataque a 32 kilómetros fue una apuesta de largo alcance que terminó resistiendo hasta la línea de llegada.

El resultado corresponde a la prueba masculina élite en ruta del Mundial, no a la contrarreloj ni a las competencias juveniles celebradas durante la semana. La medalla de McNulty cerró la jornada con un título decidido por una escapada individual y una persecución que estuvo cerca de neutralizarla. La combinación de resistencia en Mont-Royal y recuperación de velocidad después de la subida fue decisiva para que conservara los 13 segundos finales. La clasificación definitiva confirma que la diferencia volvió a achicarse en el cierre, pero alcanzó para sostener una victoria histórica.