Boca Juniors consiguió una clasificación extraordinaria a las semifinales de la Copa Argentina: perdía 2-0 con Racing en Rosario y terminó ganando 3-2 gracias a tres cabezazos de Enner Valencia. El delantero ecuatoriano ingresó durante el segundo tiempo y convirtió el gol decisivo en el descuento. La remontada transformó un partido que parecía encaminado a favor de la Academia en una victoria que deja a Boca a un paso de la final.
El encuentro se jugó en el Gigante de Arroyito y empezó con aproximaciones de ambos equipos. Racing logró abrirlo a los 18 minutos mediante Gastón Lodico. Su ejecución de tiro de esquina desde la izquierda tomó una trayectoria cerrada y entró directamente al arco de Leandro Brey: un gol olímpico que cambió el desarrollo de la primera parte. Boca buscó el empate, pero Facundo Cambeses respondió ante un remate de Leonel Flores y la Academia conservó su ventaja hasta el descanso.
En el arranque del complemento, Brey evitó inicialmente el segundo gol ante Tomás Conechny. Sin embargo, poco después, Adrián Martínez capturó una pelota dentro del área y anotó el 2-0. Para Boca, ya no alcanzaba con mejorar la elaboración de sus ataques: necesitaba convertir dos veces solo para forzar una definición por penales. Racing, con la ventaja, intentó proteger espacios y aprovechar las transiciones.
Rodolfo Arruabarrena recurrió al banco y dispuso los ingresos de Valencia y Sebastián Villa. El primer impacto llegó a los 72 minutos, cuando Lautaro Blanco lanzó un córner y el delantero ecuatoriano ganó de cabeza para descontar. La diferencia se redujo a un gol y el partido cambió de ritmo. Boca aumentó la presión en el área rival, mientras Racing trataba de sostenerse con el resultado.
A los 79 minutos, Valencia volvió a imponerse por arriba después de una acción con rebotes y estableció el 2-2. La igualdad abría la posibilidad de los penales, pero Boca siguió atacando. En el último minuto del tiempo agregado, otro cabezazo del mismo futbolista superó a Cambeses para completar el triplete y fijar el 3-2. La secuencia de los tres tantos, todos durante la segunda mitad, explica el protagonismo de una modificación que resultó decisiva.
La clasificación coloca a Boca en una semifinal ante Banfield, de acuerdo con la cobertura del partido. Racing pasó de una ventaja de dos goles a la eliminación en el tramo final y tendrá que analizar cómo perdió el control de las pelotas aéreas dentro de su área. El triunfo del Xeneize también muestra el peso de los detalles de un partido eliminatorio: la ventaja inicial, una sustitución y tres jugadas de área modificaron por completo el desenlace.
La síntesis de la jornada exige distinguir las instancias. Boca no ganó un título esta noche ni está todavía en la final; avanzó una ronda de la Copa Argentina tras superar a Racing en cuartos. El calendario y la sede de la siguiente instancia deberán confirmarse por los canales de la organización. Lo comprobado en Rosario es el resultado, el triplete de Valencia y una remontada que se resolvió cuando parecía agotarse el tiempo de juego.
La diferencia entre la ventaja de Racing y el desenlace se concentró en poco más de veinte minutos. El 2-0 había llegado al inicio del complemento; el primer tanto de Valencia, a los 72. Dos apariciones más dentro del área dieron vuelta un cruce de eliminación directa. Esa cronología permite entender por qué el tercer gol no fue solo una cifra adicional para el delantero, sino el que evitó la definición desde el punto penal y aseguró el pase.




