Argentina dio un paso formal para traer el Mundial de rugby de 2035 a Sudamérica: la UAR presentó ante World Rugby la documentación técnica de una candidatura compartida con Uruguay, Chile y Brasil. El anuncio del 5 de octubre establece que los cuatro países recibirían partidos si la propuesta resulta elegida. La sede todavía no está adjudicada y la decisión definitiva llegará en noviembre de 2027.
El proyecto reúne once estadios propuestos. Ocho están en la Argentina: Monumental y José Amalfitani, en Buenos Aires; Único Diego Armando Maradona, en La Plata; Mario Alberto Kempes, en Córdoba; Madre de Ciudades, en Santiago del Estero; Padre Martearena, en Salta; Malvinas Argentinas, en Mendoza, y Gigante de Arroyito, en Rosario. Completan la lista el Maracaná de Río de Janeiro, el Nacional de Santiago de Chile y el Centenario de Montevideo. Se trata de escenarios postulados, todavía sujetos al proceso de evaluación.
Félix Páez Molina, presidente de la UAR, presentó la entrega como un avance del trabajo realizado junto con las uniones de los países vecinos y Sudamérica Rugby. Su objetivo declarado es que la competencia llegue por primera vez a esta región, que hasta ahora nunca recibió el torneo masculino.
La postulación tiene también compromisos y expectativas de sus socios. En el comunicado regional, el presidente de Sudamérica Rugby, Marcello Calandra, señaló que la iniciativa cuenta con respaldo de gobiernos nacionales, estatales y comunidades del deporte. Esa afirmación expresa el apoyo informado por los promotores; el anuncio no equivale a una adjudicación del torneo ni acredita por sí mismo una inversión ejecutada en cada estadio.
Martín Jaco, titular de la confederación brasileña, vinculó la propuesta con la posibilidad de ampliar el alcance del rugby y reforzar la cooperación entre los países. Cristián Rudloff, de Chile Rugby, confirmó la firma de la documentación para formalizar la postulación e identificó a Chile, Brasil y Uruguay como subsedes de la iniciativa encabezada por Argentina. Desde la unión uruguaya, Fabio Magno destacó el impacto que tendría recibir partidos en su país.
El comunicado de Sudamérica Rugby pone el proyecto en relación con trayectorias diferentes: Uruguay debutó en el Mundial en 1999 y Chile lo hizo en 2023. Brasil, por su parte, participó por primera vez del Mundial femenino en 2025. La propuesta de 2035 reúne así mercados con experiencias distintas, alrededor de una organización compartida.
El calendario oficial de World Rugby prevé visitas e investigaciones de viabilidad entre finales de 2026 y comienzos de 2027. La identificación de una sede preferida está prevista para mayo de 2027, antes del nombramiento formal que debe resolver su Consejo en noviembre. La elección con ocho años de anticipación forma parte del modelo diseñado para planificar la organización y asegurar acuerdos con los actores involucrados.
El organismo internacional admite tanto candidaturas de un solo país como consorcios de varios territorios. También estableció que buscará cerrar contratos con gobiernos anfitriones y estadios antes de la selección. Entre sus criterios figuran el rendimiento comercial, el control operativo, la certeza contractual y una evaluación transparente. La propuesta sudamericana deberá atravesar ese recorrido junto con las demás postulaciones, sin que la presentación de los documentos garantice el resultado.
World Rugby aclaró además que la elección del Mundial masculino de 2035 será independiente del proceso para el femenino de 2037. Para la candidatura regional, el próximo tramo se concentrará en la evaluación de sus condiciones de organización: las inspecciones y los estudios de viabilidad serán los pasos concretos antes de conocer qué opción obtiene la preferencia del organismo.




