El argentino Andrés Delich fue elegido por unanimidad secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) para el período 2027-2030. La decisión se tomó este viernes 16 de octubre durante la XV Asamblea General, realizada en la Ciudad de Buenos Aires. El nuevo mandato comenzará el año próximo: la elección no supone que ya haya terminado la gestión de Mariano Jabonero.

La reunión fue encabezada por Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano y presidenta del Consejo Directivo del organismo. Según el ministerio argentino, participaron el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, ministros y otras autoridades educativas de la región. Las delegaciones también revisaron el balance institucional de 2019 a 2026 y reconocieron a Jabonero por sus ocho años al frente de la organización.

Delich llega a la elección desde la Secretaría General Adjunta, cargo que ocupa desde 2018. Antes había dirigido la oficina argentina de la OEI entre 2016 y 2018. El recorrido dentro del organismo incluye la coordinación de alianzas y relaciones multilaterales, además del trabajo para ampliar su presencia en espacios internacionales. La OEI destacó esos antecedentes en el comunicado con el que informó el resultado de la votación.

El próximo secretario general es sociólogo de la Universidad de Buenos Aires y se especializó en gestión educativa en la Universidad de San Andrés. Fue ministro de Educación de la Argentina, secretario de Educación Básica y diputado nacional. También cofundó el Centro de Estudios en Políticas Públicas, desde el que participó en evaluaciones de sistemas educativos de Costa Rica, Colombia, México y Chile, según la reseña publicada por la organización.

El cargo que asumirá tiene responsabilidades ejecutivas concretas. De acuerdo con la descripción institucional de la OEI, la Secretaría General conduce las tareas técnicas y administrativas y ejecuta los programas y proyectos. También representa al organismo ante gobiernos, instituciones y organizaciones internacionales. Esas funciones permiten distinguir la conducción cotidiana de las decisiones generales que adoptan los países miembros en la Asamblea.

La OEI reúne a 23 Estados y cuenta con presencia física en 20 países. Su trabajo se desarrolla en educación, ciencia y cultura mediante proyectos con gobiernos, universidades, centros de investigación y otras instituciones. La entidad informa que ejecuta más de 600 proyectos por año. Esa cifra describe la actividad institucional y no corresponde a iniciativas nuevas aprobadas durante la reunión de este viernes.

La Asamblea General es la instancia de mayor autoridad: fija las políticas generales y las cuotas anuales, puede resolver sobre el programa y presupuesto global y elige al secretario general cada cuatro años. El Consejo Directivo, integrado por ministros de Educación o sus representantes, controla la administración y considera los informes de actividades, las cuentas y el programa-presupuesto bienal. La estructura combina así las decisiones de los Estados con una conducción ejecutiva permanente.

En Buenos Aires se cerró además el período de cuatro años durante el cual Argentina ejerció la presidencia del Consejo Directivo, informó Capital Humano. Las delegaciones aprobaron por unanimidad que Perú sea sede de la próxima Asamblea General, prevista para 2030. Esa definición y la elección de Delich establecen dos referencias del calendario institucional para la etapa que comienza en 2027.

El balance 2019-2026 fue otro de los documentos centrales del encuentro. La OEI anunció que podrá consultarse de forma gratuita en versiones digitales, incluida una presentación que permite buscar proyectos por país, año o área. La jornada terminó con la firma de las resoluciones oficiales, que formalizan las decisiones adoptadas por las delegaciones.