Zheng Qinwen conquistó este domingo 11 de octubre el Abierto de China y convirtió a Beijing en escenario de un logro inédito para el tenis de su país. La jugadora local derrotó a la rusa Mirra Andreeva por 7-5 y 6-4, consiguió su primer título WTA 1000 y cortó una espera de casi dos años sin levantar un trofeo.

La final exigió una reacción desde el comienzo. Andreeva quebró el servicio de su rival y se adelantó 2-0, pero Zheng recuperó terreno. El tramo decisivo llegó en el décimo game: la china salvó tres puntos de set y encadenó once puntos para quedarse con el parcial. En la segunda manga intercambiaron quiebres antes de que Zheng volviera a imponerse con la devolución en el noveno juego. Después sostuvo el saque y completó la victoria en una hora y 43 minutos.

El festejo tuvo un significado especial por el recorrido reciente de la campeona. Según AFP, la operación de codo de 2025 había condicionado su continuidad y su rendimiento; en la edición anterior de este mismo certamen tuvo que retirarse en tercera ronda. Esta vez ingresó mediante una invitación y terminó celebrando ante su público. Durante la ceremonia describió la conquista en Beijing como uno de sus sueños y recordó las dificultades del último año.

El camino hasta la definición también fue exigente. Zheng necesitó llegar a un tercer set en sus cuatro primeras presentaciones, incluida la que terminó por retiro de Anna Kalinskaya. Luego cambió la dinámica: venció a Elina Svitolina por 6-3 y 7-6 en cuartos de final y a Elise Mertens por 7-5 y 6-2 en semifinales. Antes del partido por el título ya acumulaba 13 horas y 33 minutos en cancha, según el registro de la WTA. Cerró el torneo con tres victorias consecutivas en dos parciales.

El resultado tendrá una traducción inmediata en el ranking. La WTA proyectó el regreso de Zheng al grupo de las treinta mejores después de haber caído al puesto 160 a mediados de junio. La campeona recibe 1.000 puntos y un premio de 1.151.380 dólares. Andreeva, por su parte, tiene previsto ascender al tercer lugar, su mejor posición, y ya había asegurado la clasificación a las Finales WTA de Indian Wells.

Para dimensionar la espera de Zheng hay que volver al 27 de octubre de 2024. Ese día ganó el torneo de Tokio, de categoría WTA 500, al superar a Sofia Kenin por 7-6 y 6-3. La victoria japonesa cerró una gira asiática especialmente productiva: previamente había alcanzado su primera semifinal WTA 1000 en Beijing y su primera final de ese nivel en Wuhan. La consagración de este domingo completa un paso que todavía le faltaba en aquella etapa.

El otro gran antecedente de su carrera llegó en los Juegos Olímpicos de París 2024. Allí derrotó a Donna Vekic por 6-2 y 6-3 en la definición y obtuvo el primer oro individual del tenis chino. Para llegar a ese partido había superado a Iga Swiatek en semifinales y sobrevivido a un punto de partido frente a Emma Navarro. El oro amplió su proyección internacional después de la final que había disputado en el Abierto de Australia ese mismo año.

Andreeva reconoció el peso del servicio de Zheng. Según las declaraciones difundidas por la WTA, buscó ser agresiva con la devolución, pero cometió errores y no encontró el ritmo deseado. Revisará esas decisiones con su entrenadora, Conchita Martínez.

La gira continúa sin una pausa extensa. De acuerdo con la programación informada por AFP, ambas finalistas tienen previsto competir en el WTA 1000 de Wuhan durante la próxima semana. Zheng debe enfrentar a la estadounidense Ann Li en la primera ronda, mientras que Andreeva comenzará en la segunda. Para la nueva campeona de Beijing será la oportunidad de sostener la recuperación que acaba de darle un título histórico en su país.