YPF completó una emisión de deuda por US$1.200 millones en el mercado internacional, con un plazo de nueve años y una tasa efectiva de 7,85%. La empresa calificó el rendimiento como el más bajo de su historia para una colocación de este tipo y destacó que la demanda superó ampliamente el monto finalmente adjudicado.
Las órdenes de compra alcanzaron aproximadamente US$2.200 millones. Esa diferencia permitió a la compañía ajustar el costo financiero y cerrar con un margen de 300 puntos básicos sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Según YPF, se trata además de la mayor emisión internacional realizada por una empresa argentina en once años.
El destino principal de los fondos será la precancelación de dos obligaciones negociables internacionales con vencimientos entre 2027 y 2029. La operación busca extender el perfil de pagos y reducir la presión de los compromisos más cercanos. El remanente podrá aplicarse al plan de crecimiento de la petrolera, con foco en el desarrollo no convencional neuquino y en la expansión de infraestructura vinculada a la producción y exportación de hidrocarburos.
La colocación llegó después de reuniones con más de 50 inversores institucionales durante dos jornadas en Nueva York. En la coordinación participaron BBVA, Itaú, JPMorgan y Santander, junto con entidades locales como Galicia, Macro y CMF. La amplitud de la demanda no elimina el costo de endeudamiento, pero ofrece una señal sobre el acceso de la compañía al crédito externo.
Horacio Marín, presidente y director ejecutivo de YPF, sostuvo que la tasa alcanzada refleja la recepción del mercado al plan de la empresa. Esa valoración corresponde a la conducción de la petrolera. El resultado deberá observarse también en relación con el riesgo argentino, la evolución de las tasas internacionales y la capacidad futura de generación de caja.
Una emisión de deuda no equivale a una inversión ya ejecutada. Los US$1.200 millones ingresan como financiamiento y deberán ser devueltos de acuerdo con las condiciones del bono. Su impacto económico dependerá de cuánto se utilice para refinanciar pasivos, cuánto se asigne a nuevos proyectos y qué retorno produzcan esas inversiones.
Para YPF, extender vencimientos es relevante en un momento en que la compañía busca acelerar proyectos de petróleo y gas no convencional y aumentar exportaciones. La formación neuquina concentra buena parte de esa estrategia, pero su expansión requiere obras de transporte, almacenamiento y salida a mercados externos.
La operación mejora la previsibilidad financiera de corto y mediano plazo, aunque no resuelve por sí sola los desafíos productivos ni regulatorios del sector. La empresa deberá informar en sus estados financieros la aplicación concreta de los recursos y el efecto de la nueva deuda sobre su estructura de vencimientos.
Fuentes consultadas: La Nación


