Grupo Peñaflor anunció una inversión de US$44 millones para construir una nueva bodega en Mendoza, dentro de un programa mayor que, según la empresa, superará los US$75 millones antes de 2028. La novedad también interesa a San Juan por la presencia del grupo en la provincia, donde cuenta con un centro de fraccionamiento en San Martín y desarrolla actividad dentro de la cadena vitivinícola regional.

De acuerdo con la información difundida por la compañía y recogida por Tiempo de San Juan, el nuevo establecimiento tendría capacidad para elaborar 15 millones de litros de vino y procesar hasta 20 millones de kilos de uva. La puesta en marcha está prevista para la vendimia de 2027. El plan incluye además una línea de embotellado para productos listos para tomar, conocidos en la industria como RTD.

La empresa sostiene que el proyecto incorporará automatización y tecnología de proceso, junto con criterios de eficiencia y uso responsable de recursos. Durante la etapa de construcción prevé la participación de más de 150 personas entre trabajadores, especialistas y contratistas; una vez operativo, el establecimiento tendría un equipo de más de 40 profesionales. Esas cifras corresponden al anuncio empresario y describen empleo proyectado, no puestos ya creados.

La inversión se comunica en un contexto complejo para la vitivinicultura. El mismo informe periodístico cita datos de Coninagro que señalan dificultades en el negocio, la producción y el mercado del vino y mosto. Por eso, el anuncio no modifica por sí solo la situación de productores ni el desempeño sectorial: se trata de una decisión de inversión que todavía debe atravesar construcción y puesta en marcha.

Peñaflor reúne marcas como Trapiche, El Esteco, Finca Las Moras, Navarro Correas y Suter. La iniciativa amplía su capacidad productiva en Cuyo y vuelve a poner foco en una cadena económica que conecta a Mendoza y San Juan, desde la producción de uva hasta el fraccionamiento y la comercialización.

Fuentes consultadas: Tiempo de San Juan