La temporada de espárragos comenzó en San Juan con una producción que los referentes del sector estiman entre 185 y 200 hectáreas, lejos de las aproximadamente 500 que se cultivaban una década atrás. La actividad se concentra principalmente en el Médano de Oro y reúne a unos 40 a 50 productores, según el relevamiento difundido por Diario de Cuyo.

Raúl Lencinas, integrante de la asociación de productores, describió un escenario de precios bajos en origen, costos altos, dificultades de riego y menor demanda. La reducción no se explica necesariamente por la desaparición de los productores, sino por una menor superficie destinada al cultivo ante una rentabilidad que consideran insuficiente.

El espárrago es una producción de largo plazo: se implanta una vez y, después de un período inicial, puede mantenerse en ciclo durante varios años. Esa característica limita la posibilidad de reconvertirse de inmediato y deja a muchos productores expuestos a una ecuación desfavorable entre los costos de sostener las fincas y el precio que reciben por cada paquete.

La diferencia entre el valor en origen y el precio al público es uno de los reclamos del sector. El informe de origen consigna valores de 800 a 1.000 pesos para el productor por paquete, con precios de venta que pueden ser sensiblemente mayores según el momento de la temporada y el canal comercial. También mencionan que las importaciones y la caída del consumo, especialmente en hogares de ingresos medios, presionan sobre la demanda.

Las ferias y la Fiesta del Espárrago y el Alcaucil aparecen como herramientas para acercar el producto a consumidores y sostener la visibilidad de la actividad. La nota se apoya en testimonios sectoriales; para medir la evolución final de la campaña será necesario contar con datos de cosecha y comercialización al cierre de la temporada.