Vicuña Corp. informó la incorporación de 24 operadores de maquinaria pesada y señaló que su dotación propia para esas tareas alcanzó las 300 personas. La empresa, formada por BHP y Lundin Mining para desarrollar los depósitos Josemaría y Filo del Sol en Iglesia, todavía no produce cobre. La formación actual apunta tanto a los trabajos tempranos en el terreno como a las necesidades de una eventual operación futura.

Según los datos empresariales recogidos por Tiempo de San Juan, Vicuña cuenta con 795 empleados directos en total. La compañía sostiene que el 97% de los operadores de equipos son sanjuaninos y que el 16% son mujeres. Esas proporciones corresponden al grupo de operadores, no necesariamente al conjunto de trabajadores propios ni a los empleados de contratistas. Las cifras de empleo indirecto tampoco están incluidas en los 795 puestos declarados.

Parte del entrenamiento se realiza con dos simuladores instalados en Albardón antes de que el personal trabaje con equipos en el sitio. La cobertura describe una flota de unos 30 camiones de 40 toneladas utilizada principalmente para movimiento de suelos en el área prevista para la planta de procesos. Esa actividad prepara infraestructura, pero no constituye extracción comercial de mineral ni confirma una fecha de inicio productivo.

La distinción laboral también importa. Los operadores forman parte de la estructura de Vicuña; la construcción de la mina estaría a cargo de empresas seleccionadas en licitaciones gestionadas por Fluor, con sus propias dotaciones. Por lo tanto, no corresponde sumar automáticamente trabajadores proyectados de la construcción a la nómina directa actual.

La estrategia de incorporar personal antes de producir busca que los futuros operadores conozcan las máquinas, los procedimientos de seguridad y las condiciones de la zona. Su continuidad y eventual crecimiento dependerán del avance real del proyecto y de las decisiones de inversión y construcción. La capacitación representa empleo presente y preparación para una etapa posterior; no debe interpretarse como una confirmación de reservas, permisos, financiamiento completo o producción iniciada. El seguimiento de la iniciativa también exige observar sus exigencias ambientales e hídricas conforme avance por las instancias técnicas y regulatorias.

La composición de la plantilla es especialmente relevante para Iglesia y el resto de San Juan porque muestra qué parte del empleo comunicado tiene residencia provincial. El 97% y el 16% son porcentajes atribuidos a la empresa; sin el detalle nominal de los puestos no corresponde proyectarlos automáticamente sobre futuras contrataciones. También sería incorrecto afirmar que los 300 operadores ya conducen camiones de extracción de mineral, cuando la flota actual está dedicada a la preparación del sitio.

El uso de simuladores apunta a practicar maniobras y procedimientos antes de operar máquinas en la montaña. Luego sigue una fase de experiencia con equipos reales, según la descripción del programa de capacitación. Esta secuencia no reemplaza los requisitos de seguridad del trabajo en altura y dentro del proyecto, ni permite anticipar cuántos operadores serán necesarios al comienzo de la producción.

Josemaría y Filo del Sol son los depósitos alrededor de los cuales se organiza el desarrollo de Vicuña. La escala prevista para una explotación de cobre exige distinguir las tareas de movimiento de suelo de la construcción de instalaciones y de la extracción posterior. Cada hito tiene tiempos, contratistas y permisos propios. La novedad del día se circunscribe a la nómina de operadores y al esquema de formación comunicado, mientras las decisiones restantes siguen pendientes de seguimiento.