Uzbekistán se convirtió en el país número 77 en adherir a los Acuerdos Artemis, el conjunto de principios que promueve la cooperación para explorar el espacio con fines pacíficos. El canciller Bakhtiyor Saidov firmó el documento el lunes 19 de octubre en Samarcanda, durante una visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. La NASA comunicó la incorporación este martes.
La adhesión suma al país de Asia Central a un marco que reúne compromisos sobre transparencia, intercambio de información científica y coordinación entre misiones. El anuncio se produce mientras Uzbekistán desarrolla su programa espacial y busca ampliar sus vínculos con otras agencias.
El subadministrador de la NASA, Matt Anderson, celebró la incorporación y la relacionó con los planes estadounidenses de establecer una presencia sostenida en la Luna. La firma de los acuerdos, sin embargo, es un paso de cooperación institucional: el comunicado no anuncia una misión lunar uzbeka ni asigna al país un lugar en un vuelo tripulado.
Contactos previos y próximos proyectos
A comienzos de octubre, funcionarios de la NASA se reunieron con representantes del Ministerio de Tecnologías Digitales de Uzbekistán y de su agencia espacial, Uzcosmos. El encuentro tuvo lugar durante el Congreso Internacional de Astronáutica celebrado en Antalya, Turquía, y abordó posibilidades de cooperación civil.
Uzbekistán también tiene previsto recibir ese congreso en 2028. La organización de un foro internacional y el desarrollo de proyectos propios forman parte de su acercamiento a la comunidad espacial, según la información difundida por la agencia estadounidense.
Entre las iniciativas mencionadas figura un pequeño satélite experimental de tipo CubeSat, que estudiantes uzbekos buscan desarrollar y lanzar para 2028. Se trata de una meta de trabajo, no de un lanzamiento realizado. Estos dispositivos permiten probar tecnología en un formato reducido y constituyen un proyecto distinto de las misiones lunares del programa Artemis.
Qué compromisos asumen los firmantes
Los acuerdos fueron establecidos en 2020 por Estados Unidos y otros siete países, con participación de la NASA y del Departamento de Estado. Su propósito es ofrecer principios comunes para las actividades civiles más allá de la Tierra, en un escenario donde participan agencias nacionales y empresas privadas.
Uno de sus ejes es la transparencia: los países adherentes se comprometen a difundir información sobre sus políticas y sus planes de exploración. Otro es la compatibilidad entre sistemas, para que los equipos y procedimientos de distintas misiones puedan funcionar de manera coordinada cuando sea necesario.
El marco también contempla prestar asistencia a astronautas que se encuentren en dificultades. En ese punto, reafirma compromisos del acuerdo internacional sobre rescate y devolución. Asimismo, promueve el registro de los objetos espaciales, una herramienta para identificar las actividades y facilitar la coordinación entre quienes las realizan.
Los datos científicos ocupan un lugar central. Los participantes asumen el compromiso de compartirlos abiertamente y publicar los resultados de las investigaciones. Los principios incluyen, además, preservar lugares y objetos de importancia histórica en el espacio y planificar cómo reducir los residuos orbitales al terminar cada misión.
La coordinación de las operaciones
Otro apartado apunta a evitar interferencias perjudiciales entre actividades. Para eso prevé informar públicamente la ubicación y la naturaleza general de las operaciones y coordinar medidas de seguridad. Las zonas de seguridad contempladas son temporales y deben terminar cuando cesa la actividad correspondiente, respetando el principio de libre acceso del Tratado del Espacio Ultraterrestre.
La extracción y el uso de recursos también aparecen dentro del marco, sujetos a los compromisos del tratado. La incorporación de Uzbekistán amplía el número de países que respaldan estos criterios, pero su aplicación depende de las actividades concretas que cada participante desarrolle y de la coordinación necesaria para llevarlas adelante.




