Uruguay incorporará dos parques de almacenamiento de energía renovable a la planificación de su sistema eléctrico. UTE anunció que las instalaciones estarán en San Gregorio y Sarandí del Yi, como parte de una estrategia que combina baterías, generación solar y refuerzo de las redes. La presentación se realizó el viernes 23 de octubre, durante el acto por los 114 años de la empresa pública en Montevideo.
El anuncio fue difundido por Presidencia de Uruguay, que atribuyó la información a la presidenta de UTE, Andrea Cabrera, y a la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona. La incorporación de baterías apunta a mejorar la estabilidad del suministro y reducir microcortes. La comunicación no precisó la capacidad de almacenamiento, el presupuesto de las dos instalaciones ni una fecha concreta para su entrada en servicio. Por eso, el anuncio no permite establecer cuándo comenzarán a operar.
Las baterías integran el Plan Director del ente. Dentro de esa hoja de ruta, la empresa también trabaja en parques solares y prevé llegar a 500 megavatios de capacidad solar instalada durante el quinquenio. Otro proyecto es el Tercer Corredor de 500 kilovoltios, cuya licitación se prevé abrir a comienzos de 2027 para conectar la generación del norte con la demanda del sur.
La ministra situó estos proyectos dentro de una transformación más amplia de la matriz eléctrica. En la crónica del acto publicada por su ministerio, Cardona planteó como desafío para esta administración y las siguientes superar los 1.000 megavatios de potencia solar fotovoltaica. Ese horizonte no debe confundirse con la meta de 500 megavatios para el quinquenio informada por Presidencia: corresponden a alcances temporales diferentes.
El Ministerio de Industria, Energía y Minería también destacó la hibridación de parques eólicos, con participación de UTE y de la Universidad Tecnológica. La planificación busca incorporar herramientas para una gestión más inteligente de esas instalaciones y anticipar qué ocurrirá cuando terminen los contratos vigentes. No se presentó esa transformación como una obra ya concluida ni como una capacidad que esté funcionando en su totalidad.
Cardona señaló que las energías renovables representan, en promedio, cerca del 98% de la matriz eléctrica uruguaya. La referencia corresponde a electricidad, no al conjunto del consumo energético del país. Entre los sectores que demandarán más energía mencionó la movilidad eléctrica, la industria, el riego y los nuevos emprendimientos productivos.
El refuerzo de la red tiene un antecedente reciente. El 6 de septiembre, UTE completó en Melo la conexión que cerró el Anillo del Norte, una obra integral de transmisión de 500 kilovoltios cuya inversión informada fue de 300 millones de dólares. La etapa final unió Tacuarembó con Melo e incluyó ampliaciones de estaciones.
Según la explicación oficial de aquella obra, la doble alimentación fortalece el abastecimiento del norte y el este uruguayos. La infraestructura también amplía las posibilidades de intercambio internacional de energía y de incorporación de nueva generación. Se trata de una obra terminada, a diferencia de los parques de almacenamiento anunciados ahora, que aún forman parte de la planificación y el desarrollo del sistema.
La agenda presentada por UTE combinó infraestructura con acceso al servicio. La empresa comprometió 13.000 regularizaciones de conexiones durante este año a través de su Plan de Inclusión Social. El encuentro en la Fundación La Muralla incluyó, además, un reconocimiento a trabajadores con 30, 40 y 50 años de actividad y a quienes se jubilaron.




