Una parina chica encontrada en Barrealito, en Calingasta, permanece en rehabilitación en el Ecoparque de Mendoza. El ave fue hallada el jueves 22 de octubre y trasladada a la provincia vecina el viernes 23, después de recibir asistencia veterinaria en San Juan. Todavía no hay fecha para su liberación.

El director de Conservación de la Secretaría de Ambiente provincial, Ezequiel Salomón, explicó el operativo en una entrevista publicada este domingo por Tiempo de San Juan. Vecinos que circulaban por el camino a la Alumbrera dieron aviso al encontrar al ejemplar con dificultades para desplazarse.

Intervinieron el Área de Rescate de Fauna y el Centro Operativo Calingasta. La primera atención se realizó en la veterinaria El Arca; posteriormente, Ambiente coordinó con Fauna de Mendoza su ingreso al Ecoparque. Tras los cuidados iniciales pudo alimentarse y caminar, según el funcionario.

El plan es que vuelva a San Juan cuando su condición permita liberarla. Esa posibilidad depende de los estudios y de la evaluación del equipo que la atiende: el traslado no equivale al alta ni a una recuperación concluida.

Una especie ligada a los humedales

La parina chica, cuyo nombre científico es Phoenicoparrus jamesi, es una de las tres especies de flamencos presentes en la Argentina. No debe confundirse con la parina grande ni con el flamenco austral, aunque comparten familia y ambientes acuáticos.

La Administración de Parques Nacionales explica que las parinas habitan lagunas altoandinas y también se desplazan en invierno hacia humedales de llanura, entre ellos Mar Chiquita, en Córdoba. Esa movilidad vuelve importante la conservación de distintos ambientes conectados por sus recorridos, y no solamente del sitio en el que aparece un individuo.

Entre los lugares de reproducción de la parina chica está Laguna Grande, en Catamarca. La ficha oficial del sitio Ramsar de lagunas altoandinas y puneñas identifica ese humedal como área de nidificación y concentración estival de la especie. Se trata de información sobre su distribución y no de una identificación del origen del ave rescatada en Calingasta.

El informe de aves de la región Noroeste publicado por la autoridad aeronáutica nacional describe rasgos que ayudan a distinguirla: pico amarillo con el extremo negro, patas rojas y plumaje predominantemente blanco rosado. También menciona tonos más intensos en cabeza y cuello y plumas negras en las alas. Son características de la especie, no un diagnóstico sobre la salud de este ejemplar ni una estimación de su edad.

El seguimiento de estas aves permite conocer cómo usan los humedales de varios países. En un monitoreo de 2016 en la Puna de Jujuy, Parques Nacionales registró individuos anillados en Bolivia y Chile para estudiar su biología y desplazamientos. Ese antecedente muestra una herramienta de investigación distinta del rescate individual: permite reconocer aves previamente identificadas y reconstruir movimientos. No se informó que la parina encontrada en Barrealito estuviera anillada, por lo que no corresponde asignarle un lugar de nacimiento o una ruta migratoria concreta.

La conservación de estos flamencos también cuenta con un marco de cooperación entre Argentina, Bolivia, Chile y Perú. La Subsecretaría de Ambiente informó en mayo de 2025 la realización del primer encuentro nacional sobre la aplicación del memorando destinado a proteger a los flamencos altoandinos y sus hábitats. Ese trabajo comprende censos y coordinación regional para resguardar tanto las aves como los ambientes acuáticos de los que dependen.