Quince viviendas sanjuaninas son el punto de partida de Domicilio Familiar: notas sobre 15 casas de San Juan, el nuevo libro del arquitecto Marcelo Vizcaíno. La obra, difundida este jueves por medios locales, propone conocer la arquitectura de las décadas posteriores al terremoto de 1944 desde un espacio cotidiano: la casa donde una familia construye su vida y conserva parte de su memoria.

La selección reúne viviendas modernas proyectadas y construidas durante la reconstrucción provincial. El enfoque permite observar las decisiones de los profesionales y las formas de habitar de sus destinatarios. No se trata solamente de identificar fachadas o estilos: la propuesta relaciona edificios, experiencias domésticas y transformaciones de una ciudad que debió reorganizarse después del terremoto.

Vizcaíno parte de una preocupación por la escasa bibliografía accesible sobre arquitectura sanjuanina para lectores ajenos al ámbito académico. El libro busca ampliar esa conversación y acercar al público un conjunto de obras que forman parte del patrimonio provincial. La vivienda familiar funciona así como una entrada para reconocer decisiones urbanas, culturales y constructivas que muchas veces pasan inadvertidas en la circulación diaria.

Domicilio Familiar continúa un trabajo anterior del autor. En Arquitectura recobrada, publicado en 2021, había recuperado dibujos y planos de edificios poco conocidos, algunos desaparecidos a causa del terremoto. La nueva publicación cambia el foco hacia los hogares del período posterior. La relación entre ambos proyectos permite distinguir dos momentos: la recuperación de lo perdido y la lectura de aquello que se construyó después.

El prólogo pertenece al arquitecto chileno Mathías Klotz. La edición fue realizada por la Editorial de la Universidad Nacional de San Juan y contó con financiamiento de la Ley de Mecenazgo, tras la selección de Vizcaíno en un concurso. Ese respaldo permitió concretar una publicación que incorpora la investigación arquitectónica a la circulación cultural de la provincia.

Las casas elegidas pueden leerse como testimonios de una época y también como espacios de decisiones individuales. Cada vivienda reúne necesidades prácticas, preferencias y expectativas de sus habitantes. La obra pone esas dimensiones en diálogo con los principios de la arquitectura moderna que se expandieron durante la reconstrucción. El resultado busca mostrar cómo una tendencia profesional adquiere formas concretas en la vida familiar.

La perspectiva del autor concede un lugar especial al primer domicilio y a los recuerdos que lo rodean. Desde esa mirada, una casa no se agota en sus materiales ni en la firma de quien la proyectó. También conserva huellas de usos, vínculos y cambios a lo largo del tiempo. Esa dimensión ayuda a comprender por qué el patrimonio doméstico puede ser relevante para la memoria colectiva.

La publicación resulta de interés para arquitectos y estudiantes, pero su propósito declarado incluye a lectores de historia local y a quienes quieren conocer mejor la provincia. Observar las viviendas de una etapa de reconstrucción ofrece una escala cercana para pensar procesos mayores: cómo se modificó la ciudad y cómo sus familias imaginaron nuevas formas de vivir.

El Colegio de Arquitectos de San Juan fue el espacio elegido para la presentación de la obra, anunciada para este jueves a las 20:30. Esa instancia incorpora la publicación a un ámbito profesional, con una invitación abierta también a lectores sin formación específica. Domicilio Familiar suma una mirada sobre quince hogares que conectan la reconstrucción de San Juan con la memoria de quienes les dieron vida.