Un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados quedó atravesado este miércoles por gritos, forcejeos y enfrentamientos personales entre legisladores. El episodio ocurrió durante el tratamiento del proyecto de Defensa de la Soberanía, mencionado en la cobertura como Ley Malvinas. La discusión interrumpió el intercambio sobre la iniciativa y obligó a otros integrantes de la reunión a intervenir para contener a quienes se habían levantado de sus lugares.

De acuerdo con las reconstrucciones de 0264 Noticias y Tiempo de San Juan, la tensión comenzó cuando Myriam Bregman hacía uso de la palabra para cuestionar el proyecto. El diputado oficialista Jairo Guzmán, de Santa Cruz, la interrumpió y confrontó con su exposición. En ese contexto, Juan Grabois se levantó, recorrió el pasillo y se acercó a Guzmán. La secuencia derivó en un intercambio de manotazos y en una discusión que involucró a más participantes.

Gerardo Huesen, representante de Tucumán, intervino desde otro sector de la sala y dirigió expresiones ofensivas a Grabois. El dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos se desplazó entonces hacia él. Ambos quedaron frente a frente mientras otros diputados intentaban separarlos. La cobertura identifica entre quienes buscaron contener la situación a Agustín Rossi, Eduardo Valdés y Álvaro Martínez, integrantes de espacios políticos diferentes.

Las fuentes revisadas describen el enfrentamiento durante una reunión legislativa, pero no aportan una resolución disciplinaria ni una denuncia judicial formal por esa secuencia. Por eso, los gritos y forcejeos no deben transformarse en una calificación penal o en una sanción que no se comprobó. Tampoco se verificó en esas publicaciones un parte sobre lesiones. El dato central es la alteración del debate y la intervención de otros legisladores para evitar que escalara.

El plenario reunió a las comisiones de Defensa, Relaciones Exteriores y Legislación Penal. Sus presidencias estaban a cargo de Carlos Zapata, Juliana Santillán y Laura Rodríguez Machado, respectivamente. La convocatoria buscaba avanzar en el tratamiento de la propuesta relacionada con soberanía. Una discusión en comisión forma parte del recorrido parlamentario de un proyecto y no equivale a su aprobación por el pleno de Diputados ni a la sanción de una ley.

La reunión ocurrió además en un clima de tensión por la decisión de la Corte Suprema que dejó sin efecto una medida cautelar vinculada con la derogación de la Ley de Tierras. La oposición planteaba impulsar una sesión especial para discutir el DNU 70/2023. Ese contexto explica otros puntos de conflicto entre los bloques, aunque no permite atribuir a cada protagonista un motivo que no haya expresado durante el episodio. Las disputas sobre las iniciativas deben distinguirse del enfrentamiento personal en la sala.

Las tres comisiones aportan competencias diferentes al análisis de la iniciativa. Sus reuniones conjuntas permiten discutir aspectos de defensa, relaciones exteriores y legislación penal, pero mantienen la necesidad de un trámite formal antes de que el proyecto llegue a una instancia de votación definitiva.

Al corte de esta edición, las noticias consultadas se concentraban en la secuencia del cruce y no acreditaban una votación final que resolviera el proyecto debatido. La evolución parlamentaria deberá comprobarse mediante las actuaciones de las comisiones y las comunicaciones de la Cámara. El enfrentamiento dejó en segundo plano la discusión sobre el contenido de la propuesta, pero no reemplaza las decisiones formales necesarias para que una iniciativa avance. El siguiente dato relevante será el resultado documentado del trámite legislativo y, si existieran, las medidas institucionales vinculadas con lo ocurrido.