Stefanos Tsitsipas remontó un partido que había comenzado cuesta arriba y se clasificó a los octavos de final del Masters 1000 de Shanghái. El griego derrotó este lunes 12 de octubre al estadounidense Taylor Fritz por 3-6, 7-5 y 6-3, después de dos horas y trece minutos. Su próximo rival será Daniil Medvedev, que también ganó su encuentro de tercera ronda y quedó del mismo lado del cuadro en la disputa por un lugar entre los ocho mejores.

El resultado enfrentó a dos jugadores separados por 31 puestos en el ranking consignado en la ficha del partido: Tsitsipas llegaba como número 43 y Fritz como duodécimo. El estadounidense, undécimo preclasificado del torneo, comenzó adelante y sostuvo buena parte de su producción en el saque. Terminó con 23 aces, contra 15 del ganador, y puso en juego un porcentaje mayor de primeros servicios. Esas ventajas estadísticas, sin embargo, no le alcanzaron para completar el triunfo.

La diferencia estuvo en el aprovechamiento de las oportunidades de quiebre. De acuerdo con los datos del encuentro publicados por Tennis.com, Tsitsipas salvó ocho de las nueve situaciones de break que enfrentó y convirtió dos de las ocho que generó. Fritz sólo pudo concretar una de sus nueve posibilidades. El griego ganó el 80% de los puntos disputados con su primer saque y el estadounidense, el 82%: en un duelo con servicios eficaces, las pocas aperturas tuvieron un valor decisivo.

El cierre incluyó una situación inusual. Con Fritz sacando 2-5 en el tercer set, una pelota se le cayó del bolsillo en dos puntos consecutivos y ambos debieron repetirse, según la crónica oficial del torneo. Tsitsipas dejó pasar tres oportunidades de partido en ese juego. El estadounidense pudo sostener su servicio, pero el griego resolvió el encuentro en el siguiente turno y evitó que aquel episodio modificara el desenlace.

La victoria amplió a 5-2 la ventaja de Tsitsipas en el historial entre ambos. También fue su séptimo triunfo de la temporada frente a un rival ubicado entre los veinte primeros del ranking. Ese registro marca una diferencia con 2025, cuando no había ganado ninguno de sus cinco enfrentamientos ante integrantes de ese grupo.

Otro punto de apoyo de su temporada había llegado en julio, cuando se consagró en Gstaad. En aquella final sobre polvo de ladrillo venció al belga Raphael Collignon por 6-4, 6-7 y 6-3 y obtuvo el decimotercer título ATP de su carrera. El balance publicado por la organización suiza destacó que ese campeonato le permitió subir 34 lugares y regresar al puesto 51 del ranking, después de meses difíciles. El avance en China se agrega ahora a aquella recuperación, aunque en una superficie distinta y frente a un cuadro de categoría superior.

Medvedev aseguró el cruce de octavos con un triunfo por 6-2 y 6-3 sobre el checo Dalibor Svrcina, procedente de la clasificación. El ruso, quinto favorito del certamen, quebró cinco veces el saque de su rival y mantuvo siete de sus ocho juegos de servicio. Fue una resolución más corta que la de Tsitsipas, con dos sets suficientes para superar a un jugador que la ficha del encuentro ubicó en el puesto 126 del mundo.

El historial favorece a Medvedev por diez victorias a cinco, aunque Tsitsipas ganó el único encuentro de 2026, en Doha. Ese último antecedente pone un contrapunto al dominio del ruso y acompaña al griego en la búsqueda de otro triunfo sobre un rival de primera línea.