La inteligencia artificial, la digitalización del campo y las nuevas formas de vincular investigación con producción forman parte de las Jornadas Nacionales de Extensión Rural que se desarrollan en Trelew, Chubut, y continúan hasta este viernes. El encuentro reúne a especialistas, organismos públicos y privados y organizaciones de productores para discutir cómo llevar las innovaciones a territorios con necesidades y condiciones diferentes.
Se trata de la vigésima segunda edición nacional y la decimocuarta del Mercosur, organizadas por la Asociación Argentina de Extensión Rural junto con otras instituciones, entre ellas el INTA. En el balance difundido el jueves 22 de octubre, el organismo puso el foco en integrar sus tareas de investigación y extensión desde el inicio de los proyectos, en lugar de limitar esa relación a la transferencia posterior de conocimientos.
Cecilia Picca, directora nacional asistente de Transferencia y Extensión del INTA, planteó en la apertura que las soluciones deben construirse con productores, cooperativas, empresas, universidades y gobiernos. Su intervención vinculó ese enfoque con los cambios de un sector agropecuario atravesado por la disponibilidad masiva de información y por problemas que no pueden resolverse desde una sola disciplina.
El planteo ubica al trabajo territorial dentro del proceso de innovación. Según explicó Picca, la interacción de los extensionistas con una comunidad o una organización productiva también genera conocimiento, metodologías y evidencia. Así, la propuesta institucional busca conectar la información científica con las condiciones concretas en las que luego deben aplicarse las herramientas.
La funcionaria relacionó ese criterio con una nueva cartera de proyectos de investigación, elaborada con participación de investigadores y extensionistas. El comunicado no detalló el presupuesto, el listado completo de iniciativas ni un calendario de implementación. Lo presentado en la jornada fue una orientación de trabajo y no un balance de resultados ya alcanzados por esos proyectos.
Las particularidades de la Patagonia ocuparon otro lugar en el intercambio. Eduardo Cittadini, director del Centro Regional Patagonia Sur del INTA, señaló las distancias, el clima y el aislamiento como factores que obligan a pensar la extensión desde las características regionales. También sostuvo que la incorporación de tecnologías disruptivas requiere instituciones y mecanismos de coordinación capaces de acompañar esos cambios.
Agustín Pazos, subsecretario de Ganadería y Agricultura de Chubut, destacó la función de los equipos que acercan información a productores y municipios. En su intervención remarcó que los territorios siguen demandando esa presencia, aun cuando cambian las herramientas disponibles y se discuten nuevas formas de intervención entre los sectores público y privado.
Por su parte, Guillermo Ander Egg, presidente de la asociación organizadora, defendió la continuidad de la extensión rural pública. Vinculó las discusiones de Trelew con los encuentros anteriores de la entidad y con la necesidad de dar contenido concreto a esa tarea. Las exposiciones expresan las posiciones de sus participantes, dentro de un espacio de debate sobre el desarrollo territorial.
La apertura también contó con el intendente Gerardo Merino, el delegado zonal de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Gabriel Yapur, y la rectora de la Universidad de Chubut, Marcela Freytes Frey. El programa combina conferencias, paneles y presentaciones de trabajos de distintos puntos del país y de la región. Su objetivo es fortalecer redes de cooperación y discutir cómo adaptar el conocimiento a cada sistema productivo, sin presentar a la tecnología como una solución independiente de quienes la utilizan.




