La Guardia Costera de Taiwán informó este jueves que capturó dos pesqueros chinos que, según su versión, operaban ilegalmente cerca del archipiélago de Penghu, también conocido como islas Pescadores. La autoridad indicó que uno fue interceptado el 30 de septiembre y el otro el 1 de octubre. El episodio más reciente fue detectado alrededor de las 10:00 de Taiwán, equivalentes a las 23:00 del miércoles en Argentina, dentro de la ventana de esta edición.
De acuerdo con el comunicado reseñado por EFE, el segundo barco fue localizado unos 36,3 kilómetros al noroeste de la isla de Xiyu. Los guardacostas sostienen que realizaba pesca de arrastre dentro de aguas restringidas. Una patrullera emitió advertencias sonoras antes de aproximarse y abordar la embarcación. La descripción corresponde a las autoridades taiwanesas y debe mantenerse atribuida: las publicaciones consultadas no incorporan una versión de los tripulantes sobre el procedimiento o la ubicación del pesquero.
La Guardia Costera informó que a bordo había siete personas de nacionalidad china y que se encontraron aproximadamente 850 kilos de capturas. Después del registro, el barco fue escoltado al puerto de Magong para el trámite previsto por la normativa taiwanesa. El relato oficial anticipa posibles sanciones, pero no comunica una resolución definitiva. Tampoco corresponde equiparar el abordaje con una condena penal ni identificar a la tripulación más allá de los datos generales divulgados.
Penghu está bajo control de Taipéi y se encuentra a unos 50 kilómetros al oeste de la isla principal de Taiwán. Su ubicación sitúa los operativos de pesca en un espacio donde las autoridades locales vinculan control marítimo, protección de recursos y seguridad. El incidente informado es un procedimiento sobre pesqueros: no se describió un combate naval ni un enfrentamiento armado. La escala del hecho debe conservarse al presentar su relación con las tensiones del estrecho.
Ese mismo jueves, el presidente Lai Ching-te anunció el traslado del vicealmirante Yuan Sheng-hua desde la subjefatura del Estado Mayor de la Armada a una subdirección de la Guardia Costera. Reuters corroboró el nombramiento y el objetivo expresado por el mandatario: mejorar la coordinación entre las dos fuerzas, compartir información marítima y sostener el funcionamiento del mando y las comunicaciones ante situaciones que cambian con rapidez.
La presidenta del Consejo de Asuntos Oceánicos, Kuan Bi-ling, también destacó el valor de incorporar experiencia naval a la Guardia Costera. El organismo supervisa su funcionamiento y presentó el cambio como una forma de fortalecer la cooperación. Aunque ocurrió en la misma jornada, no se informó que el nombramiento haya sido una consecuencia directa de los dos abordajes. Son hechos distintos que integran una política más amplia de vigilancia y preparación marítima.
La cooperación tiene antecedentes recientes. Durante las maniobras Han Kuang de agosto, unidades navales y de la Guardia Costera participaron en un ejercicio de escolta de un buque mercante, según Reuters. Pekín mantiene su reivindicación territorial sobre Taiwán y presenta sus patrullas como acciones dentro de su jurisdicción; Taipéi rechaza esa pretensión. Esas posiciones opuestas proporcionan contexto, pero no resuelven por sí mismas la evaluación legal de cada incidente pesquero.
La información disponible deja pendientes el resultado administrativo de los procedimientos y las eventuales comunicaciones de las partes involucradas. La Guardia Costera taiwanesa anticipó que mantendrá los controles para proteger la actividad de los pescadores isleños. Por ahora, lo comprobable en las fuentes es su anuncio de dos capturas y el traslado del segundo barco a Magong, junto con una designación institucional destinada a reforzar la coordinación de las fuerzas marítimas.




