Sophie Adenot llegó este sábado 10 de octubre a Colonia, Alemania, y cerró el traslado de regreso a Europa después de su primera misión en la Estación Espacial Internacional. La astronauta francesa aterrizó a las 6.21, hora local, en un Airbus de la Fuerza Aérea y Espacial de Francia. La recibieron familiares, compañeros y representantes de la Agencia Espacial Europea. La nueva etapa se desarrolla en tierra, después del amerizaje de la misión Crew-12 ocurrido el jueves 8.

El vuelo espacial de Adenot duró 237 días, 5 horas y 18 minutos, según el balance del CNES, la agencia espacial francesa. Ese registro convirtió a Epsilon en la misión individual más prolongada de un astronauta europeo. El lanzamiento había ocurrido el 13 de febrero, mientras que la llegada a la estación fue al día siguiente. La tripulación de regreso incluyó también a Jessica Meir y Jack Hathaway, de la NASA, y a Andrei Fedyaev, de Roscosmos.

La llegada a Alemania no significa que hayan terminado todas las tareas. La ESA anunció que Adenot pasará entre dos y tres semanas en el entorno del Centro Europeo de Astronautas y de la instalación :envihab, del Centro Aeroespacial Alemán. Allí continuarán la readaptación a la gravedad terrestre y la recolección de datos de la misión. Posteriormente, el equipo de entrenamiento europeo mantendrá las actividades de seguimiento previstas para el regreso.

Ese procedimiento forma parte de la forma en que la ESA organiza los retornos desde el espacio. En su explicación del protocolo, la agencia señala que el traslado directo a Colonia permite coordinar las mediciones posteriores al vuelo y conservar la continuidad de los experimentos. El proceso incluye evaluaciones, tareas científicas y reuniones en las que los astronautas transmiten a los equipos de ingeniería y operaciones lo aprendido durante su estadía. Es información utilizada para preparar futuras misiones.

Los vuelos dedicados, aportados habitualmente por el país de origen de cada astronauta, permiten ajustar el viaje a ese programa. La ESA explica que algunas mediciones pueden comenzar poco después del aterrizaje y continuar durante el trayecto. El retorno exige la colaboración de especialistas distribuidos en distintos lugares, desde quienes coordinan el traslado hasta los equipos que reciben a la tripulación. La secuencia busca que la experiencia del vuelo pueda estudiarse también en sus primeras horas de regreso a la Tierra.

La misión Epsilon tuvo una dimensión científica y tecnológica sostenida desde Francia por CADMOS, el centro del CNES encargado de aplicaciones de microgravedad y operaciones espaciales. Su programa combinó investigaciones sobre la vida en órbita con pruebas de tecnologías orientadas a futuras exploraciones. Incluyó además ChlorISS, una experiencia educativa. El nombre elegido por Adenot remite a la letra griega épsilon y a la importancia de las pequeñas contribuciones dentro de un esfuerzo colectivo mucho más amplio.

Otro de los hitos de la astronauta fueron sus tres caminatas espaciales, con un tiempo acumulado de 19 horas y 42 minutos fuera de la estación. La ESA detalla que el 18 y el 25 de agosto trabajó con Anil Menon en el recambio de una antena de comunicación con tierra. El 1 de septiembre salió junto a Jessica Meir para realizar otras tareas de mantenimiento, preparar mejoras de un detector y recoger muestras destinadas a una investigación.

Para Francia, Epsilon fue el primer viaje de un astronauta a la estación desde la misión Alpha de Thomas Pesquet, en 2021. El CNES registra el vuelo como concluido y destaca su duración récord dentro de la participación europea en la exploración espacial.