Ben Shelton aseguró su clasificación a las ATP Finals por segundo año consecutivo, según confirmó este domingo 18 de octubre la organización del torneo. El estadounidense de 24 años volverá al Inalpi Arena de Turín, donde la edición 2026 se disputará del 15 al 22 de noviembre. Su plaza quedó confirmada después de una temporada con cuatro títulos y su primera final de Grand Slam.
El zurdo llegaba al anuncio con un balance de 40 victorias y 17 derrotas. En septiembre había alcanzado el cuarto puesto del ranking mundial, la mejor ubicación de su carrera, tras disputar la definición del US Open. Ese recorrido le permite regresar al cierre de temporada con resultados importantes en distintos torneos y superficies.
Shelton conquistó este año el Masters 1000 canadiense en Montreal, donde defendió el título obtenido en la edición anterior del certamen. También ganó los ATP 500 de Dallas y Múnich y se impuso sobre el césped de Stuttgart. La diversidad de esas conquistas explica por qué su clasificación no dependió exclusivamente de lo conseguido en Nueva York.
El US Open fue, de todos modos, un punto decisivo. En los cuartos de final venció a Carlos Alcaraz, dos veces campeón de ese torneo, y consiguió su primera victoria ante un rival ubicado entre los tres mejores del mundo. En la final perdió en cuatro sets frente a Alexander Zverev, por lo que el tenis masculino estadounidense siguió sin un campeón de Grand Slam desde Andy Roddick en 2003.
La ATP había señalado, en su balance del 16 de septiembre, que Shelton subió tres posiciones en la carrera anual hacia Turín después de aquel resultado. Ese registro medía los puntos de la temporada y no debía confundirse con la clasificación mundial. En ese momento todavía se hablaba de sus posibilidades de obtener una plaza; la confirmación oficial llegó ahora.
El regreso también le dará la oportunidad de mejorar lo ocurrido en su primera participación. En 2025 terminó la fase de grupos sin victorias, con tres derrotas. Entre los antecedentes de su crecimiento en el circuito figura el título de Tokio de 2023, que fue el primero de su carrera en el máximo nivel profesional.
Las Finals reúnen a ocho singlistas y utilizan un sistema diferente al de los torneos de eliminación directa. Los participantes se distribuyen en dos grupos de cuatro y cada jugador enfrenta a los otros tres integrantes de su zona. La asignación de cabezas de serie se realiza a partir de la carrera anual, conforme al reglamento. Los dos mejores de cada grupo avanzan a semifinales, de modo que una derrota inicial no implica necesariamente quedar afuera.
En los cruces, el ganador de una zona enfrenta al segundo de la otra. Los partidos de individuales, incluida la final, se disputan al mejor de tres sets. Si hay igualdad en la fase inicial, el reglamento establece criterios de desempate que consideran, según el caso, las victorias, los encuentros disputados, el resultado entre los involucrados y los porcentajes de sets y games ganados.
El torneo ofrece hasta 1.500 puntos para quien sea campeón invicto, una cifra que refuerza su peso en el cierre del calendario. Para Shelton, la clasificación resuelve el acceso a esa competencia; el siguiente desafío deportivo será convertir su segunda presencia en Turín en una campaña más extensa que la de su debut.




