La Dirección de Recursos Energéticos informó que los diques Los Caracoles, Punta Negra y Quebrada de Ullum se mantienen cerca de sus niveles mínimos de operación, por encima de ellos, como parte de la preparación provincial para recibir mayores aportes de agua durante la temporada. La estrategia busca disponer de espacio en los embalses y moderar los picos de caudal liberados aguas abajo.
La información difundida este domingo precisa que, tomando como base los niveles mínimos de operación, el volumen conjunto hasta alcanzar los niveles de agua máximos ordinarios es de 872,43 hectómetros cúbicos. El cálculo se presentó en el marco de las acciones de COPRE y describe el margen comprendido entre esas referencias técnicas de los tres embalses.
La distinción es importante: los 872,43 hectómetros cúbicos no representan agua actualmente almacenada. Tampoco corresponde leerlos como una medición exacta del espacio libre en este momento, porque los embalses se encuentran cerca de sus mínimos, pero por encima de ellos. El dato difundido utiliza esos niveles mínimos como punto de partida del cálculo.
Qué significa operar cerca del mínimo
La cota es una referencia de altura del agua dentro del embalse. Las cotas mínimas de seguridad, también llamadas niveles mínimos de operación, son límites establecidos durante el diseño y la construcción de cada obra. Definen hasta dónde puede reducirse el nivel sin comprometer la seguridad de la presa ni el funcionamiento de su equipamiento hidroenergético.
Por eso, mantener un dique próximo a ese piso no equivale a dejarlo vacío. La operación conserva el nivel necesario para el funcionamiento de la obra y, al mismo tiempo, permite contar con más espacio para recibir nuevos aportes. En este caso, Recursos Energéticos describió una administración por encima de los mínimos, no una maniobra destinada a traspasarlos.
Para dimensionar la cifra, un hectómetro cúbico equivale a un millón de metros cúbicos o mil millones de litros. Los 872,43 hectómetros cúbicos del cálculo equivalen, por lo tanto, a 872.430 millones de litros. Es una medida de volumen, diferente del caudal, que expresa cuánta agua pasa por un punto durante un período determinado.
El llenado dependerá del comportamiento del río
El margen no se completará de una sola vez. La planificación prevé administrar el llenado de acuerdo con los aportes del río y con el seguimiento de los niveles en cada embalse. La finalidad es conseguir una curva de atenuación que permita laminar los caudales erogados, es decir, reducir los picos del agua que se libera aguas abajo.
Ese funcionamiento requiere observar tanto los ingresos como las condiciones de almacenamiento. El anuncio describe una estrategia de regulación de los embalses; no establece una fecha única en la que los tres alcanzarán sus máximos ordinarios ni informa que ese llenado ya se haya producido.
La capacidad de almacenamiento contribuye a amortiguar eventuales crecidas, pero no elimina el riesgo. Recursos Energéticos advirtió que disponer de ese margen tampoco garantiza que no puedan registrarse afectaciones en sectores del cauce natural del río. La regulación debe acompañarse con el monitoreo permanente de los caudales y de los niveles de los diques.
Para la población, la recomendación difundida es mantenerse informada por los canales oficiales. La preparación de los embalses no constituye por sí misma una alerta meteorológica ni reemplaza las indicaciones preventivas que puedan emitir los organismos responsables ante cambios en las condiciones del río.




