San Juan mantiene abierta una licitación de $12.475.500.700 para comprar hasta 840.000 módulos alimentarios destinados a personas en situación de vulnerabilidad socioeconómica. El Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, que conduce Carlos Platero, recibirá las ofertas hasta el 28 de octubre a las 8:30. La provisión está prevista durante ocho meses desde la firma del contrato, con entregas mensuales según los pedidos de la cartera.
El llamado comprende un máximo de 800.000 módulos comunes, 15.000 para personas con celiaquía y 25.000 para personas con diabetes. Esas cifras corresponden a unidades de alimentos y no a una cantidad de beneficiarios. El procedimiento se tramita como una orden de compra abierta: el pliego aclara que el Ministerio puede adquirir menos que el total licitado. Tampoco exige que todos los meses se entregue la misma cantidad.
Las empresas deberán presentar sus propuestas en Compras y Suministros del Ministerio, en el primer piso, núcleo 4, del Centro Cívico, sobre avenida Libertador General San Martín 750 oeste. La apertura será ese mismo 28 de octubre, a las 9, en la Sala de Licitaciones de Hacienda y Finanzas, ubicada en el segundo piso, núcleo 6. La convocatoria lleva el número 0018/2026 y fue publicada en el portal oficial el 6 de octubre; al momento de la consulta figuraba en proceso de apertura, sin adjudicación informada.
Los módulos comunes reunirán harina, arroz, aceite de girasol, leche en polvo fortificada, fideos, azúcar, lentejas, yerba, avena y postre de vainilla en polvo. Para celiaquía, la lista incluye premezcla, almidón de maíz, harina de arroz, fécula de mandioca, polenta, fideos sin TACC, leche descremada y deslactosada, entre otros productos. Cada caja deberá llevar dos unidades de leche. La opción para diabetes contempla arroz y fideos integrales, edulcorante, leche descremada, aceite, hortalizas y legumbres en conserva, avena, harina integral, gelatina y lentejas.
El pliego también define cómo se compararán las propuestas. En los módulos comunes, el precio podrá aportar hasta 40 de los 100 puntos de evaluación; la aceptación de la leche propuesta, 30; el diseño, envase y marca, 20; y los antecedentes del proveedor, 10. La aceptación de la leche se medirá mediante una encuesta a cinco beneficiarios. En los módulos para celiaquía y diabetes, precio y aceptación tendrán hasta 50 puntos cada uno, con encuestas a diez beneficiarios. La adjudicación podrá hacerse por renglón o por grupos de renglones.
Antes de la apertura, los oferentes tendrán que entregar muestras de los productos: el plazo vence dos días hábiles administrativos antes del acto. Las condiciones exigen que los alimentos conserven una vigencia mínima de seis meses desde su recepción y que mantengan la marca comercial adjudicada durante la contratación, salvo casos de fuerza mayor. Para los módulos de celiaquía se requiere el rotulado libre de gluten y una caja cerrada, resistente e identificada como sin TACC.
Otra condición alcanza a la presentación de los productos comunes. La primera entrega utilizará el envase comercial habitual; desde la segunda deberá incorporar la identificación institucional y la leyenda que prohíbe su venta. Esa intervención no podrá tapar el fabricante, la marca, el lote, el vencimiento ni los registros sanitarios. Los gastos de adecuación de envases, embalaje y traslado estarán a cargo del adjudicatario, dentro del precio contratado.
El plazo inicial podrá prorrogarse hasta ocho meses más bajo las condiciones previstas en el pliego. La Dirección de Gestión y Coordinación Financiera tendrá a su cargo los pedidos y la recepción. Por ahora, el paso pendiente es la presentación y evaluación de ofertas: el presupuesto oficial es una previsión de la compra y no un monto ya pagado a proveedores.




